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sábado, 25 de agosto de 2012

Libro: A. Reverter: El arte del canto


Título: El arte del canto. El misterio de la voz desvelado.
Autor: Arturo Reverter
Editorial: Alianza.
Edición original 2008, actual 2010.
Páginas: 286.
Contiene CD con 98 cortes para ilustrar el texto.

 
Índice:
Prefacio.
  1. El problema de la voz en general. Su conexión con el canto. Definición de voz. Particularidades fisiológicas. Mecanismos nerviosos. La cronaxia. Órganos resonadores y fonadores.
  2. El timbre. Sus propiedades. Criterios de clasificación por el timbre. Voces gruesas y delgadas, timbradas y destimbradas, claras y oscuras, con mordiente y sin mordiente, vibradas y planas. Estudio del vibrato.
  3. El pasaje de registro.
  4. Tesitura y extensión. Tipos vocales. Criterios de clasificación. Examen y descripción. El canto en distinta octava. Las claves.
  5. La voz de soprano. Clases: ligera, lírico-ligera, lírica, spinto, dramática, dramática de agilidad, falcon.
  6. Mezzosoprano. Aguda o lírica, de agilidad, de medio carácter, dramática, dugazon. Contralto. De coloratura, dramática.
  7. Tenor: ligero, lírico-ligero, lírico, spinto, dramático, Heldentenor o heroico.
  8. Barítono: martin, lírico, Kavalierbariton, dramático, heldenbariton o heroico, barítono-bajo.
  9. Bajo: profundo, cantante, bajo-barítono, lírico, bufo.
  10. Otras voces: castrato.
  11. Otras voces: contratenor, falsetista artificial, tenor agudo, niños, contrabajo u octavista.
  12. Terminología. Aclaración de conceptos. Media voz.
  13. Falsetto, falsettone, falsete reforzado; flautato, voz mixta.
  14. Reguladores de intensidad. Messa di voce, filado, sfumatura, smorzatura.
  15. Fiato, legato; canto spianato; portamento.
  16. Ataques. Golpes de glotis.
  17. Coloratura. Agilidades. Apoyaturas. Acciacaturas. Mordentes. Notas picadas y picado-ligadas.
  18. Grupetos. Canto di sbalzo. Escalas. Corona. Fermata.
  19. El trino y sus clases.
  20. Agudos y sobreagudos.
  21. La antigua escuela italiana de canto. Orígenes de la vocalidad moderna. La escuela de canto española de Manuel garcía. El Método.
  22. Vocalidad mozartiana.
  23. Vocalidad verdiana.
  24. Vocalidad wagneriana.
  25. Vocalidad straussiana.

Bibliografía.
Contenido del CD



Primeras frases:

Arte del canto (Ars canendi). Una expresión que resume todo un mundo de teorías, técnicas y sensaciones y que fue acuñada en pleno siglo XVII por el compositor y pedagogo romano Giacomo Carissimi (1605-1674). Es el punto de partida de este libro, que quiere ser ante todo una guía, un prontuario, un pequeño compendio de nociones relacionadas con la voz, con su producción y su técnica, su empleo en cometidos musicales, su aplicación a los más diversos géneros, la ópera en primer y fundamental lugar.

Comentario:

Tuve conocimiento de este libro desde que salió a la luz. Recuerdo que en un ensayo del coro alguien lo trajo y lo compraron algunos compañeros. Después lo he tenido en las manos varias veces, pero nunca me decidía a comprarlo, aunque sabía que tarde o temprano lo leería. Por fin, y gracias a un inesperado y amable regalo de una amiga y al reposo de unas tardes tranquilas de agosto en el campo he podido dar cuenta del libro de Reverter.
El libro exige unas condiciones un tanto especiales, sobre todo debido al contenido musical de CD que trae pegado a la contraportada. Sugiero pasar el contenido a un dispositivo mp3 o Ipod y acomodarnos en un sillón cómodo armados de libro, aparato y auriculares. Del capítulo 1 al 11 hay pocos ejemplos y del 22 al final ninguno, pero en  los capítulos centrales los ejemplos son multitud y la lectura hay que interrurpirla con mucha frecuencia para oir el corte señalado. Es una experiencia distinta de lectura que las nuevas tecnologías nos proporcionan. Ya puestos, deberíamos poder contar con una edición en libro electrónico y poder ir pinchando en los ejemplos según van apareciendo y si los ejmplos son en video mejor. Pero esto son sugerencias vanas que seguro que en pocos años serán innecesarias. Lo que sí se agradece es la presencia del CD y no meramente como ocurre en otros libros de este jaez que te remiten a un site de Internet para ilustrar el texto. Está muy bien pero se pierde inmediatez porque hay que dejar el libro para pasar al ordenador.
El libro tiene, a mi modesto parecer, un índice algo extraño. Primero habla del instrumento con las necesarias informaciones fisiológicas, después de las voces y sus clasificaciones con un intervalo para explicar el pasaje de registro. Después se dedica a  explicar detalladamente todo tipo de adornos, ornamentaciones y conceptos relacionados con la voz y termina con una exposición sobre ña escuela italiana de canto y la española y unos capítulos finales sobre las vocalidades mozxartiana, verdiana, wagneriana y straussiana. En un índica más ortodoxo habría unos grandes capítulos para englobar distintos asuntos. Aquí se ha preferido no hacerlo, por alguna razón.
Lo que digo no es una crítica, sólo es algo que me ha llamado la atención. Otra cosa llamativa es eso del (sub)título: “El misterio de la voz desvelado”. Es raro, porque no se siente en ningún momento que se desvele nada. Es más, si el libro es útil es porque ayuda a entender y conocer más en profundidad la música vocal. Afortunadamente el “misterio” sigue a salvo. Se diría que el día en que el misterio se desvele de verdad las computadoras podrán componer y cantar ópera, lied o lo que se les ponga por delante.
Leyendo el libro se observa una gran erudición y sensibilidad del autor y la molestia que se ha tomado en buscar ejemplos es muy de agradecer. La lectura es ágil y sencilla, el lenguaje usado huye de enramientos y recurre incluso a expresiones coloquiales para describir o valorar cantantes, arias etc. Recuerda un poco el lenguaje de este otro experto en ópera que habla en Radio5 con un micro espacio dedicado al mundo operístico.
No es un libro de divulgación puro, en el sentido de que no es para divulgar o promover la ópera entre los no iniciados. Creo que es más útil para el ya aficionado, pero no ducho en el mundo de música faltandole tecnicismos o conocimientos sobre escritura musical etc. Después de leído el libro se afina más el oído al escuchar ópera o lied.
Para el aficionado a cantar en coros, por ejemplo, es muy útil. A muchos cantores corales les falta conocimiento técnico y no conocen bien su propio instrumento. Para ellos es extremadamente recomendable.
No sé si el Sr. Reverter lo tiene previsto, pero, ya puestos, podríamos tener en un futuro una segunda parte o un anexo hablando de otras vocalidades que se echan de menos, sin ir más lejos la rossiniana y la pucciniana. Se echa en falta algo más sobre verismo o, incluso, sobre los autores de ópera contemporánea. 

domingo, 5 de agosto de 2012

Un buen cantor de coro

En el magnífico blog de música coral de Choir Place que tiene Chris Rowbury, hay una entrada especialmente interesante en la que propone un decálogo para ser un buen miembro de un coro. Como me ha parecido muy interesante, expondré su decálogo con los comentarios que considero oportunos:


El Decálogo de Chris Rowbury:

1.- Es preciso ser muy puntual.  Los coros tienen un horario con su hora de entrada. Sin embargo, como en el título de aquella película italiana, parecería que se queda en "verso sera". Es decir, se queda a alguna hora imprecisa a última hora de la tarde. La primera hora de ensayo es con frecuencia un continuo desfile de tardones que van incorporándose y no digamos los terrores que en algunos conciertos hemos pasado viendo que el tiempo se echa encima y sólo hay un tenor, o solo un bajo, soprano etc. para empezar a cantar. Dejando aparte la gente que llega tarde porque no tienen más remedio debido a horarios laborales, el desprecio por la hora es algo bastante endémico en este país de nuestros pecados. Sin embargo, por lo que dice Rowbury, esto no es exclusivo de España.
2.- Aceptar un serio compromiso. Los miembros de un coro se comprometen a un ensayo semanal (en algunos coros dos) y conciertos. Vemos con frecuencia gente que aparece para pasar una prueba y tras pocos ensayos no se vuelve a saber nada de estas personas. Igualmente hay miembros que asisten (muy) irregularmente o que te fallan en los conciertos. No me importaría contar al señor Rowbury la cantidad de veces que se ha discutido esto en reuniones de coro sin gran resultado. 
3.- Aceptar responsabilidad. Se refiere nuestro autor a la necesidad de estudiar. Es verdad que hay miembros que se presentan una y otra vez a los ensayos sin saberse las piezas y van trampeando como pueden, Pero como dice Rowbury: Si todo el mundo lo hace se acabó el coro.
4.- Desarrollar autoconciencia. Se refiere a la necesidad imperiosa de estar a lo que hay que estar. Si estamos en un ensayo es preciso estar con los cinco sentidos, con la necesaria concentración. Esta concentración te permite atender a tu emisión de canto, a tu propia postura corporal, respiración etc. El canto exige esta permanente auto percepción de estos aspectos. No deben perderse de vista.
5.- Tener confianza. El director es un figura importante y todo cantor debe confiar en él. Debe saber que aunque las piezas parezcan difíciles, el director cree que el coro puede con ellas. Hay que evitar frustraciones antes de tiempo: con trabajo, estudio y ensayos todo sale bien al final. En todo caso, si es imposible encontrar esa confianza, lo mejor es cambiar de coro.
6.- Atender. No distraerse. Aquí se pueden poner vicios de todo tipo como el permanente ojeo del smartphone, especialmente en horas de partido de fútbol. Sin embargo, el peor de todos los vicios es el charloteo. Podríamos caer en el tópico del desenfreno oral de las mujeres, pero el caso es que entre los hombres también se da. A veces es inútil que el director pida silencio permanentemente o que advierta lo cansado que es para la voz el charlar sin parar. Este es uno de los problemas mayores y uno de los puntos del decálogo que más dificultad presenta, sobre todo para algunos.
7.- Mostrar consideración por los demás. Un coro es un equipo y por ello no se admiten ni estrellatos ni primadonnismos. Hay que ayudar a los demás, especialmente a los nuevos. Rowbury no lo dice, pero esto creo yo que tiene mucho que ver con los puntos 1,2, 3 y 6. No debemos convertirnos en un lastre para el coro. Podríamos decir que la calidad la da el peor de los miembros del coro, el que menos estudia, el que menos asiste a ensayos etc.
8.- Escuchar cuidadosamente. Según nuestro autor cantar en un coro va más de escuchar bien que de cantar bien. Con estudio y dedicación todo cantor puede alcanzar buenos niveles de canto, por ello hay que atender mucho a lo que sucede en el coro como un todo. Es preciso escuchar a los compañeros de todas las voces y así encontrar la afinación precisa, volumen etc. No se canta bien si no se escucha bien.
9.- Tener un sentido del conjunto. Lo dicho en el punto anterior sirve para esto también. Es la importancia de las armonías la que exige este punto nueve. Hay que sentirse parte de un organismo vivo. No hay protagonismos.
10.- Sonreir siempre. Sorprende este final, pero Rowbury tiene razón. Ensayamos tras un día de trabajo, el compañero de al lado da notas falsas, el director repite y repite una frase, pero hay que sonreir. Estamos aquí para disfrutar y por muy en serio que nos tomemos el arte del canto, al final no consiste sino solamente en eso: cantar.

viernes, 6 de julio de 2012

Los coros espontáneos

En la euforia desatada por los éxitos futbolísticos de la Selección Española se ha disparado una especie de nacionalismo deportivo henchido de orgullo patrio, por eso de que es muy importante que se juegue muy bien a este deporte.
De hecho, la importancia es enorme. Circula por ahí un vídeo tomado de un programa televisivo en el que un tertuliano apellidado Roncero, que por lo visto es bastante conocido como comentarista de fútbol, asegura que los españoles deben de abandonar la idea de ganar premios Nobel, dado que ni tenemos capacidad ni nuestro carácter nacional nos permite la constancia que el estudio y la investigación precisan. Según este conspicuo caballero debemos centrarnos en esto del deporte, para lo que somos superdotados dada nuestra  capacidad innata para la pasión.
Aunque es tentador no vamos a valorar estas declaraciones*. Vayamos a los hechos. Tras cada éxito de la Selección española se oyen por doquier unos grupos de personas ataviadas con camiseta roja y envueltas en la bandera nacional que corean sin descanso "Yo soy español, español, español". No hay más letra. Se pretende dejar claro el mensaje sin más matizaciones:

Corear consignas con una música mínima es algo casi instintivo. Es algo que se ha venido observando en los juegos infantiles o en las manifestaciones políticas. Lo interesante es ver que hay dos posibilidades de entrada:

  1. La música es inventada ex nihilo.
  2. Se aprovecha una melodía conocida.
En el caso que nos ocupa la cosa no deja de tener gracia porque la música de nuestro "Yo soy español etc." es una conocida melodía de una canción popular rusa:
¿Cómo ha podido pasar esto, con todas las melodías que tenemos a mano en este país para estos casos? Hipótesis:
  1. La melodía ha sido tomada, en su día, como botín  de guerra por las tropas de la División Azul.
  2. La melodía quiere estar a tono con el color de la camiseta.
  3. Los cantores no tienen ni idea del origen, simplemente la cantan porque la habrán oído en alguna parte.
Veamos a los rusos de verdad atacando el Kalinka:
Oyendo la disciplinada armonía del Coro del Ejército Ruso cuesta reconocer el allegro moderato assai rustico e con voce d'asino del descuidado coro de hinchas españoles que parecen dar la razón al buen Roncero. La pasión desatada es incompatible con la música ni pretende serlo, más que pasión es la ubris griega. El efecto es devastador para gente como el que como suscribe que sufre una difícilmente controlable tendencia hacia la vergüenza ajena. 
Valga el argumento de que este castigado pueblo español necesita una dosis de autoestima y de alegrías. Pero ¿de verdad que da para tanto? 
Las verdaderas alegrías para este pueblo deberían venir de más sitios. Propongo pasear en coche descubierto por la Gran Vía de Madrid o la Diagonal de Barcelona a Manuel Castells que acaba de recibir el premio Holberg 2012 de Sociología, considerado el Nobel de esta disciplina. Suenen a su paso atambores y chirimías, sacabuches y bombardas. Despleguemos estandartes y pendones y muestren sus muslos las majorettes. Lancemos salvas al héroe científico que hace morder el polvo al triste Roncero.
En resumen, celebremos todo incluido el deporte (que alegrías da, si bien efímeras), pero aprendamos a dar importancia a todo aquello que puede mejorar nuestra vida de forma notable: La ciencia, el conocimiento y, si fuera posible, la política.

* Ver el video de Youtube: http://youtu.be/ODYiki9FMsg. Minuto 7:40.


lunes, 11 de junio de 2012

Concierto en favor de los refugiados

El sábado 9 de junio de 2012 el coro Vox Aurea colabora en un concierto solidario a beneficio de la COMISIÓN DE AYUDA AL REFUGIADO EN MADRID. Participan la Asociación Coral Arrayán bajo la ditrección de Fernando Fuentes, el coro Vox Aurea bajo la dirección de Nacho Rodríguez y "Los pequeños cantores" de la Joven orquesta y coro de la Comunidad de Madrid bajo la dirección de Ana González.
El acto tiene lugar en el templo de la Iglesia Evangélica de la calle Calatrava de Madrid.

Con el local lleno, que es bastante grande, comienza el concierto con la presentación de Mariano Blanco y Samanta Villar. En una breve alocución se habla del problema actual de los refugiados en el mundo que ha adquirido unas dimensiones sobrecogedoras con más de 42 millones de personas en esta triste situación. Las palabras se acompaña de una proyección en una gran pantalla que va ofreciendo imágenes y datos a lo largo del concierto. Se ofrece un cortometraje impactante sobre la indiferencia de los gobiernos ante esta tragedia. Hay unas palabras de agradecimiento a las personas que se han responsabilizado de la organización del acto, entre las que hay que mencionar especialmente a Margarita Baeza, profesora y miembro de Vox Aurea durante años. Ella es la gran organizadora del acto.

Comienza el concierto con la actuación del coro de la Asociación Coral Arrayán. Este grupo, más bien de cámara, con las cuerdas bastante balanceadas y 17 cantantes ofrece un repertorio ligero y bien interpretado.
Only You - Clarke
La canción de Baloo - Arreglos de Leonardo Waisman
Déjame - la canción de Los Secretos arreglada por César García Rincón.
Volver - el clásico de Gardel  con arreglo de Vivian Tabbush
Recuerdos de Ypacaraí - de Mirkini y Ortiz con arreglo de Vicente de Sousa.
Greased Lightning - Casey and Jacobs - VC. José L. Blasco
Contigo en la distancia - Portillo de la Luz, arreglo de Néstor Zadoff
Ramalama - The edsel/R Sharp & the Replays con arreglo de X. Teruel

Los chicos son voluntariosos y se enfrentan al repertorio intentando ser originales y sorprender al respetable. Es, además, la primera vez que les dirige Fernando Fuentes Megías. Recurren al uso de solistas, cantores del propio coro que se adelantan a sus compañeros para faenas de lucimiento. Especialmente sandunguera fue la del cantor que se hizo con el Ramalama dándole un tono muy apropiado y con no poca gracia.
El público disfrutó con la simpatía y buen hacer de este coro.

A continuación entra el coro Vox Aurea con un repertorio muy distinto:
A un giro sol de' begl'occhi lucenti - de C. Monteverdi
Abendlied - J. Rheinberger
Deep River - Negro Spiritual
I'm gonna sing - Negro Spiritual
Uti vår hage - Hugo Alfven
I denna ljuva sommartid- Trd. sueca. Arreglos de A. Nyberg
An Irish blessing - Trad. irlandesa
Good night sweetheart - Carter y Hudson. Arreglos de K. Shaw.

Empezar con Monteverdi después del Ramalama no estaba previsto, pero el público demostró flexibilidad. A falta de la opinión del director Nacho Rodríguez nos atreveremos a sentenciar que el resultado de este coro fue bastante satisfactorio. Margarita Baeza, que canta con sus compañeras sopranos,  nos manda al día siguiente un correo de agradecimiento con estas palabras:

Al público le gustó mucho el Vox, me comentaron muchos de ellos que se emocionaron escuchándonos, el nivelazo del coro y lo bien que cantamos.

En resumen, un madrigal renacentista, una impresionante fuga del diecinueve, dos spirituals, dos cositas suecas, una emocionante canción irlandesa y una pieza muy a lo babershop para que no se diga que este coro no canta piezas pintureras

Finalmente  "Los pequeños cantores" de la Joven orquesta y coro de la Comunidad de Madrid hacen su entrada por el pasillo central y toman posesión del improvisado escenario. Hay niños de muchas edades. Desde niñas que no aparentan más de cuatro o cinco hasta algún/a preadolescente. Entran sorprendiendo con una bienvenida australiana:
Abeeyo - Canto de bienvenida australiano
Tula, tula - Nana africana
V'syrom boru - Canción popular rusa
Krinitsa - Canción popular de Ucrania
Caballito - Canción/juego de Colombia
Sayonaara - Canto de despedida japonés.

Los chicos cantan de memoria añadiendo complejos juegos rítmicos a base de palmas, golpes en el pecho, o en el suelo. Traen preparada un coreografía con muchísima gracia y cantan y afinan como los mejores. Dan su medida cuando a medias de una pieza se va la luz y se quedan sin ver a la directora y sin oír el piano. Pero como si estuviera preparado, ellos siguen impertérritos hasta que que vuelve la luz y el piano se les une.    En ese momento el público está entregadísimo y aplaude entusiasmado. Qué mérito el de estos chicos, el de su directora y la pianista acompañante.

En definitiva, el concierto quedó precioso, el público lo pasó en grande y ya sólo podemos esperar a ver si se repite. Bravo, Margarita.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Taller en Madrid con Eric Whitacre


Durante un fin de semana lluvioso y desapacible de final de abril se ha desarrollado el primer taller del compositor Eric Whitacre en Madrid. Los asistentes han acudido de diversas partes de España para trabajar en las instalaciones del colegio Santa María la Blanca, sede habitual de los ensayos de los coros de la Fundación Excelentia, organizadora del evento. Se forma  un grupo nutrido, hay quien dice que de más de cien coralistas. No me detengo a contar, pero sí se observa que la mitad son sopranos, hay un buen número de altos, siete u ocho tenores, otros tantos barítonos y dos bajos. Es decir bastante descompensado.

Ensayo preliminar: El sábado anterior ha tenido lugar un ensayo previo bajo la dirección de Nacho Rodríguez para preparar las piezas. Se trabaja las Songs of Immortality dada su dificultad. Las canciones no son conocidas, tienen intervalos y melodías difíciles y ritmos complejos. Se estudian bastante, pero al final de la mañana más que sensación de haber superado algo lo que hay es preocupación por cómo vamos a lograr un resultado digno con estas piezas tan complejas. Además, al ensayo no ha venido ni la mitad de los cursillistas matriculados.

El plan de trabajo del taller incluye ensayos y charlas durante mañana y tarde del sábado 28 y domingo 29 de abril, más un ensayo general con orquesta y concierto la tarde del lunes 30 en la sala de cámara del Auditorio Nacional de Madrid.

Las obras que se van a trabajar son:
  • Lux Aurumque, Eric Whitacre
  • Old American Songs, Aaron Copland
    • At the river
    • Ching-a-ring chaw
    • I bought me a cat
    • Long time ago
    • Simple gifts
  • Five Hebrew Songs, Eric Whitacre
  • Water Night, Eric Whitacre
  • A boy and a girl, Eric Whitacre
  • Songs of Inmortality, Eric Whitacre (Estreno en España)
  • Sleep, Eric Whitacre
Muchas obras están en su CD Light and Gold:
Eric Whitacre – Whitacre: Lux Aurumque
1º día de ensayo: se ha emplazado a los asistentes a las 10:30h de la mañana para preparación física y de voz antes del trabajo con el maestro, cuya entrada está prevista para las 11:00h. Como suele suceder en este país a las 10:30h no estaba ni la mitad de este coro de aluvión. De diez y media a once va llegando la gente, buscando su sitio en el semicírculo de varias filas que se ha formado con las sillas. Tengo la satisfacción de sentarme en primera fila junto a Jagoba Fadrique que fue director de Vox Aurea durante seis años y al que no veía desde hacía mucho.
A las once y algo entra, ovacionado, el Whitacre que conocemos por fotos o YouTube. Muy informal, con barba de varios días, vaqueros, sudadera negra y zapatillas deportivas. Sonriente, afable y seguro de sí mismo se deja presentar brevemente por Javier Martí, presidente de la Fundación Excelentia y saluda con un Hello, everyone! y tras un breve parlamento introductorio pide comenzar el ensayo yendo directamente al compás 30 de Lux Aurumque.
La jornada transcurre bien, pero con algunos imprevistos. Por ejemplo, sólo hay dos horas para comer, pero al final se convierten en casi tres dado que ha venido la televisión y están entrevistando al maestro. Al final se recupera media hora, pero hubiera estado bien un aviso. Whitacre también se lleva alguna sorpresa. Por la banda de tenores y barítonos se comenta que  muy enterado no parece que esté de dónde ha venido, dado que el grupo es un mero agregado de cantores que no se conocen entre sí. Es decir, no está ante un coro maduro, ni siquiera hay coro piloto. Visto este panorama y el nivel de conocimientos (que es muy heterogéneo) Whitacre decide no preparar las dos piezas con orquesta que trae como estreno en España: las Songs of Immortality. Me parece observar una cierta sensación de alivio general.

Hay al final de la mañana del sábado un tiempo reservado a la charla. Se le pregunta porqué ha escrito tal o cual pieza, si para él es antes el texto o la música, sobre su experiencia como compositor de música para cine o de su excepcionalidad como compositor de música coral que no escribe música religiosa. Finalmente un tenor muestra su decepción por no intentar sacar adelante las piezas que se caen del cartel. Whitacre muestra también su decepción personal, pero cree que por responsabilidad y dada la premura de tiempo debe renunciar. Eso sí, promete enviar con tiempo la tercera y última canción de esta serie de tres en cuanto la termine para preparar las tres en una próxima ocasión. La insistencia del tenor en protestar por este asunto parece que pone algo nervioso al maestro. El grupo lo percibe y le muestra su solidaridad y comprensión.

2º día de ensayo: de nuevo se nos cita a las 10:30h pero un  porcentaje alto de la gente hace ostentosa gala de la poca seriedad que, según parece, nos caracteriza como pueblo y de la que tan satisfechos estamos. Empezamos media hora tarde y con Nacho Rodríguez. Whitacre se incorpora más allá de las doce. Esto tampoco cuadraba mucho con el horario entregado, pero se da por bueno porque el rato con Nacho es muy productivo. Esa mañana del domingo 29, antes de acudir al ensayo, Whitacre tuvo tiempo de pasear por la mañana temprano por Madrid.

Por la tarde se trabaja conjuntamente con la orquesta tanto las Cinco piezas hebreas como las de Copland. La tarde tiene varios descansos que la gente aprovecha para fotografiarse con el divo o pedirle autógrafos. A media tarde pide amablemente que los coralistas dejen de hacer fotos durante el ensayo. Ha mostrado una paciencia de santo, pero todo tiene un límite.
3º día de ensayo y concierto: El ensayo tiene lugar en la sala de cámara del Auditorio donde luego será el concierto. Se constata que las piezas que más problemas dan son dos de Copland: I bought me a cat y Ching-a-ring chaw. Son problemas de ajuste rítmico sobre todo.
En el concierto, Whitacre se presenta al público y va a ir explicando las piezas del programa. Nacho Rodríguez hará las veces de intérprete, cosa que hace admirablemente. Las piezas van pasando y hay alguna incidencia. En las series de canciones hay aplausos en el público entre las piezas que se intentan acallar or otro sector del público. Whitacre se vuelve al público y apoya que se aplauda cuando se quiera. Pensé en Alfredo Krauss que durante una entrevista dijo que le enfadaba la gente que gruñía a los desavisados que aplaudían fuera de lugar. Sucedió también que cuando todo el coro ha abierto la partitura de A boy and a girl, que es la que toca según el orden establecido, Whitacre se pone inavisadamente a explicar al público la pieza Water Night. Cuando se vuelve hacia el coro hay un leve desconcierto, hay que buscar la partitura de esta pieza rápidamente. Este Water Night sufre algún desajuste de tono en alguna cadencia. Durante el A boy and a girl se oye un sonido extraño, probablemente de algún teléfono móvil de la sala y en el Ching-a-ring chaw hay un poco de lío en las últimos compases aunque es casi imposible de percibir si no se conoce la obra. La orquesta interpreta, además de las obras arriba citadas, Quiet City de Aaron Copland que sale muy bien a pesar de algún que otro apuro del trompeta.
Sala de cámara del Auditorio Nacional de Madrid

El público queda muy satisfecho. Todo ha ido razonablemente bien y el maestro ha de salir repetidas veces a saludar.
A la salida Eric Whitacre está dedicado a firmar discos en una mesa al efecto en el vestíbulo del auditorio. Hay una verdadera cola.
No sabemos qué le ha parecido la experiencia. Sospecho que del concierto no está especialmente contento. No hay referencias a su estancia en Madrid en su Facebook tras acabar su trabajo. Pone varias entradas, pero sobre otros asuntos.

Eric Whitacre:
Lo que hemos visto de este personaje es difícil de poner en su sitio. Es muy atractivo física y personalmente. Su aspecto es muy cuidado, tanto si viste informal como si se pone traje de concierto. Su expresión corporal es desinhibida y natural. Cuando se dirige al grupo se acerca a unos y a otros sin parar un momento.

Es muy expresivo en sus movimientos corporales y especialmente en sus brazos y manos, que trazan movimientos elegantes que comunican siempre una clara intención. Su voz es grave, su acento y dicción muy claros y es extremadamente correcto en el trato. Es muy importante para él ser entendido en todo momento. Cada vez que acaba de ensayar una obra o parte de ella pregunta siempre "Any questions?" y cada vez que contesta, pregunta él a su vez "Does it make sense?". En los errores del coro encuentra su lado cómico y se ríe con naturalidad. Sólo en el último ensayo saca otro recurso ante los errores: Cuando una voz se equivoca detiene el ensayo y pide a los miembros de la cuerda que hablen un momento entre sí de lo que ha pasado para solucionarlo antes de seguir. Nunca lo había visto hacer y funciona.
Una persona de este encanto personal embruja un tanto al que le describe. Creo que merece la pena estudiar al músico, pero también al profesional que se enfrenta a un grupo que debe poner a trabajar. Sabe usar su gran carisma y sabe involucrar al grupo e ilusionarle. Para conseguir un efecto o un resultado usa ingeniosas metáforas o imágenes muy llamativas. Cuenta anécdotas personales si viene al caso y siempre es ameno sin irse por las ramas. Todas estas cualidades le hacen insuperable en estas lides del taller coral en las que se le ve como pez en el agua. De hecho, en sus partituras se le describe como compositor, director y "clinician", es decir, monitor de talleres.
Sospecho que estaba bastante preocupado con el resultado final del taller desde el momento en que se hace su composición de lugar. Hay que decir que ha hecho todo lo posible por no manifestarlo. Habrá quien diga que esta actitud y sistema son muy americanos, y probablemente es cierto, pero si lo son debemos felicitar a esta cultura y tradición.
No se considera nacionalista y vive en Londres por la cercanía a tantas ciudades europeas donde con frecuencia se traslada para talleres o conciertos y por algunos rasgos del mundo europeo que le gustan mucho. En lo que se refiere al mundo coral dice que la principal diferencia entre EE.UU. y Europa es que allá los coros aficionados son normalmente universitarios. Con más de veinticinco años de edad es raro encontrar coralistas amateur. En Europa los coros reúnen gente de todas las edades y eso le encanta. Le gustaría que en Estados unidos ocurriera igual.
Tiene el humor y la simpatía arrolladora de un Javier Busto, pero menos a la pata la llana. Tiene una autoridad que no se sabe de dónde emana, pero que sus coralistas le entregan incondicionalmente. Cuando les dice a las alto que son su cuerda favorita y que les dedica sus mejores líneas, éstas le miran con arrobo y miran alrededor como diciendo "Ojito, que éste es nuestro".
En ocasiones alude a su sentido de la responsabilidad y honradez como artista y creador. Está claro que quiere dar esa imagen de artista honrado a pesar de su éxito. Por ejemplo, ante la pregunta de porqué es una excepción por el hecho de no escribir música religiosa responde que al no ser ni creyente sino agnóstico no cree que pueda ni deba encarar esta temática. Según sus palabras, escribir un Stabat Mater o un Magnificat equivale a ensalzar la idea cristiana del pecado original con la que no puede estar más en desacuerdo. Tiene un gran respeto por las religiones, pero tampoco quiere mezclarse mucho con ellas. Para él es una simple cuestión de honestidad. Sin embargo, es preciso decir que en su último CD hay dos piezas de tema religioso, una de ellas un Aleluya construido sobre esta única palabra.

No es poco mérito ser una estrella de la música, tener un Grammy y todo ello escribiendo y dirigiendo música coral. Este señor y "Los niños del coro" han puesto a la música coral (especialmente la a capella) en el mapa. Y eso es mucho.

El enlace para ver el pequeño reportaje de TVE sobre el taller AQUÍ 
Extraordinario artículo-reportaje  en CORALEA sobre el taller con fotos y vídeos AQUÍ

martes, 17 de abril de 2012

Haydn: Las siete últimas palabras de Cristo en la Cruz en Coralea

El coro Vox Aurea recibió la oferta de preparar las Siete últimas palabras de Cristo en la cruz por parte del director ruso Dmitri Loos. La idea original era cantar la pieza con orquesta en alguna catedral andaluza y despúes en Viernes Santo en algún sitio de Aragón. 
El coro propone a su director Nacho Rodríguez esta posibilidad y contesta que le parece bien puesto que la obra es muy bella y puede ser un buen ejercicio para el coro debido a las posibilidades que ofrece para mejorar el empaste de voces, disciplina rítmica, afinación etc. Además, una vez cantada con el director ruso el coro podría buscar solistas y órgano para repetir en Madrid en alguna ocasión.
Por tanto la obra principal que el coro encara en este curso 2011 2012 es ésta, que se compone de ocho coros, siete palabras en tiempos lentos más el final, llamado terremoto presto e con tutta forza. El proyecto avanza, los coros se van aprendiendo bien y los últimos ensayos antes de Semana Santa se dan con el maestro Loos en la parroquia Nuestra Señora de Covadonga de Madrid para poder ensayar con órgano. La obra, finalmente, no se cantará con orquesta ni en ninguna catedral andaluza, será con órgano y en la iglesia o basílica de Torreciudad, que viene a ser el cuartel general del Opus Dei. Esto produce una intranquilidad pues, aparte de la fecha que es difícil, el lugar provoca problemas de conciencia en varios miembros del coro.
         Vox Aurea en Torreciudad

La obra se canta finalmente con algún refuerzo que sustituye a los miembros que no no van y todo el mundo queda más que satisfecho. Ya están programadas nuevas actuaciones en Madrid con el director titular del coro.
La obra ha ejercido gran fascinación en el coro por sus características. Por ello consideré oportuno escribir el artículo para Coralea. El objetivo es, fundamentalmente, que los compañeros supieran cosas interesantes sobre el origen de la obra, que no deja de ser sumamente curioso, especialmente por los personajes que intervienen en la historia.
Me encantan estos dos marqueses de Cádiz que deciden encargar la obra a Haydn escribiéndole en latín. Me los imagino temiendo la reacción del obispo gaditano que es muy reacio a que música que no sea la polifonía tradicional o el canto llano se ejecuten dentro de las iglesias de su diócesis. Un edicto de este obispo llamado don José Escalzo de 1784 decreta que: "Que en las iglesias, procesiones y toda función eclesiástica no puede haber Músicas Theatrales y delicadas, ni se use de instrumentos marciales y profanos".¿Que harían estos dos amigos? pedirían quizá permisos excepcionales ¿con qué argumentos?. Me inclino a pensar que montaron todo por su cuenta sin encomendarse a nadie. A lo mejor el obispo no era tan fiero como lo pintan las crónicas. Hay que reconocer que este Marqués del Mérito engendró una excelente idea bajo su empolvada peluca y que no debía arredrarse ante las dificultades. Me imagino también la cara de Haydn al leer la carta. Era muy raro un encargo de esta naturaleza y desde un lugar tan remoto. Haydn no sólo recibe sus buenos duros, parece ser que parte del pago es en especie: cacao de la mejor calidad recién llegado de América. Qué buenos chocolates debió disfrutar el maestro a cuenta de estos gaditanos. Y volviendo a lo de antes: ¿Convencerían al obispo con un celemín de cacao?
La ciudad de Cádiz ha sido un lugar importante, mucho más de lo que es ahora sin duda. Se oye su nombre asociado a las vacaciones o los carnavales. También es la ciudad donde lo mejor de la política se reúne para redactar una constitución que es un modelo para Europa y una ciudad con vida cultural importante. Es un puente con la América hispana, un puerto muy importante y un centro cultural de mucha entidad, entre otras cosas porque hay dinero y una clase social que demanda una vida cultural rica.
Todo esto me hace recordar un detalle antiguo que relaciona estrechamente Cádiz y la música. Recuerdo que hace unos treinta años un querido amigo compró uno de esos pianos arreglados que la entonces más potente tienda de música de Madrid vendía a buen precio. Se trataba de pianos viejos reparados y afinados. El piano de mi amigo era un precioso y antiguo ejemplar de pared con sus patas y sus candelabros. No recuerdo el fabricante, pero sí recuerdo que era una bella pieza del XIX fabricado en Cádiz. Ahora que los pianos vienen de Corea, China o de Japón podemos percibir lo que hemos perdido. Quizá no lo sabías lector, pero sí, en Cádiz se fabricaban pianos.
El artículo ha despertado en mi el deseo de volver a Cádiz y, esta vez, acercarme a la capilla de la Santa Cueva a ver la obra de don José Sáenz de Santamaría, sus Goyas y su sepulcro. Y, si nadie me ve, podría escuchar en el iPod algo de estas siete palabras de Haydn sentado en un banco de la iglesia.

El artículo en Coralea puede leerse AQUÍ

Aquí, el coro Vox Aurea interpreta la obra bajo la dirección de Nacho Rodríguez. Más recientemente lo ha interpretado bajo la dirección de Rodrigo Guerrero:



martes, 10 de abril de 2012

Libro: C. E. Benzecry: The opera fanatic

Título: The opera fanatic, ethnography of an obsesion.
Autor: Claudio E. Benzecry
Editorial: The University of Chicago Press
Edición: 2011
Leída en Kindle ebooks, de momento no hay edición en español.
256 páginas
Público diana: No es un libro de divulgación, es un libro científico. Puede ser leído con gusto por un público aficionado a la antropología, filosofía, sociología y música.

Contenido:
PART I BACKGROUND
1.- An Opera House for the "Paris of South America"
2.- "It was love at first sight" Biography and Social Trajectory of Standing Room Dwellers

PART II FOREGROUND
2.- Becoming an Opera Fan Cultural Membership, Mediation and Differentiation
4.- Moral Listening Symbolic Boundaries Work on the self and passionate Engagement
5.- Heroes, Pilgrims, Addicts and Nostalgics Repertoires of Engagements in the Quest for Transcendence

PART III FINALE
6.- "They were playing in their shirtsleeves" Downfall, Memory Work and High Culture Nationalism
7.- "We've told you all about our life" Conclusions and Implications

Primeras frases:
     In the second half of the twentieth century, an axiom began to travel through music and intellectual circles around the world: opera is in crisis. The cries ranged from extreme positions-such as the contemporary composer and conductor Pierre Boulez's remark "we must blow up all the Opera Houses! - to more moderate ones.

Comentario:
     Los comportamientos humanos son de una riqueza y variedad asombrosa. este libro va de los fanáticos de la ópera y se centra en el grupo humano que podría ser calificado de esta forma y que es público asiduo del Teatro Colón de Buenos Aires y otros teatros del circuito operístico de esta gran ciudad. No trata de la gente que tiene su abono o que va frecuentemente a la ópera, sino de la gente cuya vida gira en torno a esta manifestación artístico - musical. Gente que va varias veces a la semana. Que se ve la misma producción varias o todas las veces. Que gasta un presupuesto importante en entradas, discos etc.
     El autor ha llevado a cabo un trabajo de campo muy completo y bien fundamentado. Las conclusiones son importantes por las posibilidades que tienen de ser aplicadas a otros campos. A través de las relaciones de estos personajes y el Teatro Colón se adivina una metáfora o miniatura de la propia historia de Argentina desde el final de la segunda guerra mundial. Además, el prototipo de fanático (fan) de la ópera es homologable a otros campos. Leyendo el libro no paraba yo de establecer posibles equivalencias o paralelismos con el fan de la música coral. No como espectador sino como cantor. Hay en Madrid no poca gente que tiene una vida coral realmente intensa, pues canta en varios coros y tiene siempre en mente asuntos como partituras, midis, conciertos, ensayos, concursos, cenas, viajes... por no hablar del intenso intercambio de correos electrónicos, fotos, archivos mp3, fotocopias etc. con otros fans, compañeros del coro o de otros coros, gente que tiene en su Facebook a Javier Busto, Josu Elberdin, Dante Andreo y otros compositores, además de seguir en Twitter a Eric Whitacre y otros. Quizá hiciera falta un estudio sobre todo esto con gente de Madrid, Caracas, Bilbao o Tucumán.
     Se investiga  los factores sociales y culturales de esta gente tan extraordinaria cuya vida gira entorno a un teatro que consideran su casa. Están incluso clasificados porque no forman un  grupo uniforme. Así, se habla de Héroes, Adictos, Peregrinos y Nostálgicos. Cada grupo tiene sus propios comportamientos característicos, sus motivaciones y aspiraciones. Sus orígenes socioeconómicos son variados. No es la ópera un espectáculo de gente necesariamente adinerada. Estas personas van a los mejores asientos de la platera o de los palcos, pero la gente que entiende, la gente que vive por y para la ópera, como suele suceder, está arriba en ese lugar que al autor americano le choca que reciba nombres tan contradictorios como paraíso o gallinero.
     Los fans de la ópera empiezan a aparecer a finales del XIX y son o italianos emigrados o descendientes de ellos fundamentalmente. Desde entonces el Colón adquiere el carácter de símbolo nacional que refuerza el orgullo nacional que siempre quiere asimilarse a lo europeo. Lamentablemente la deriva que la ópera y este teatro llevan desde hace unos quince años es negativa debido especialmente a la falta de presupuesto, es decir, a los recortes. Por usar una palabra de moda.
     Los fans tienen un cierto nivel cultural y buscan trascender la realidad cotidiana. Hay un elemento estético potente en la ópera  que ayuda a esta gente a sentirse mejores personas. De alguna forma ven en ella algo muy valioso, que generalmente, guardan para sí porque no les gusta identificarse en el mundo exterior al teatro como fans de la ópera. Nadie quiere que se le trate de extravagante ni de rara avis. Los de género masculino temen incluso que se les adjudiquen por prejuicio desviaciones del deseo sexual. Tampoco hacen mucha piña entre ellos. Aunque se conocen de años de verse una y otra vez en el teatro no se suelen ver fuera, aunque esto depende un poco del tipo de fan. Los nostálgicos gustan un poco más de pegar hebra hablando sobre los tiempos dorados del Colón que no volverán y añoran la actuación de tal o cual tenor o soprano de primer nivel en tal o cual ópera.
     Como todo estudio científico valioso ayuda a comprender al ser humano como tal. Aprenderemos mucho sobre este arquetipo humano tan concreto, pero al final, tenemos una mejor visión del ser humano. Generalmente sólo somos raros en el sentido estadístico, por eso, cuando entendemos lo que les sucede a estos fans aprendemos sobre nosotros mismos.
     Felicitamos al autor por esta iniciativa y este magnífico trabajo digno de ser leído.

martes, 27 de marzo de 2012

Libro: M. Steinberg: Choral masterworks

Título: Choral masterworks, a listeners guide
Autor: Michael Steinberg
Editorial:Oxford University Press
Páginas: 321
Ediciones: 2008
Se puede encontrar en Amazon.com donde también hay versión para Kindle ebook.
Sospechamos que, de momento, no hay traducción disponible.
Público diana: Libro de divulgación apto para todo tipo de público. Especialmente interesante para aficionados a la música coral y cantores de coro.


Contenido:
A Word to Non believers and Believers
ADAMS
BACH
BEETHOVEN
BERLIOZ
BRAHMS
BRITTEN
CHERUBINI
JANÁCEK
KODÁLY
MENDELSSOHN
MOZART
ORFF
RACHMANINOFF
SCHMIDT
SESSIONS
DALLAPICCOLA
DVORÁK
ELGAR
FAURÉ
HANDEL
HAYDN
HONEGGER
STRAVINSKY
TIPPETT
VAUGHAN WILLIAMS
VERDI
WALTON
WUORINEN

Primeras frases:
     Many of the works discussed in these pages are settings of sacred Christian texts. The commentary on them is by a writer of jewish birth who happily accepts for himself the description the Israely historian Yehuda Bauer came up with to define his own stance: "a religion-loving atheist".
     I think I am safe in asuming that many, perhaps even most, readers of this book will have at least a nominal connection with some branch of the Christian church, and for those listeners such works as the Bach Passions have a significance and carry a meaning beyond the musical and the aesthetic.

Comentario:
     Este libro se convierte en el legado musical del autor pues muere al año siguiente de su publicación. Se trata de un prestigioso musicólogo de la Universidad de Princeton que ha sido el escritor de los programas de mano de la Boston Symphony y de la New York Philarmonic, aparte de escritor de no pocas entradas del The New Grove Dictionary of Music and Musicians. La verdad es que los capítulos de este libro son como programas de mano ampliados y abarcan un abanico muy amplio de autores de todas las épocas y estilos ordenandos alfabéticamente.
     Las obras son del repertorio coral-sinfónico, no se trabaja la música más camerística o a capella. Se va más al oratorio, los requiem más famosos, misas etc. Mucha de la música tratada es religiosa.
     No hay un lenguaje complejo no apto para iniciados. Al contrario, más parece un libro para iniciarse. La gran ventaja es que siempre hay alguna obra que puede resultarle a uno desconocida. En mi caso más de una y más de dos, lo cual ha sido muy de agradecer. Es un libro para volver a él una y otra vez. Hay mucha información, pero bien dosificada y bien expuesta. No resulta un libro pedante, sino todo lo contrario.
     De cada autor encontraremos las obras más significativas. A veces más de una, un ejemplo es el caso de Brahms, donde aparte del Requiem alemán hay tres obras más. Se echa de menos alguna más en Beethoven donde sólo encontramos la Missa Solemnis, o en Haendel, donde está únicamente el Mesías
     El libro se convierte en el programa de mano de muchos de los discos que tenemos en la estantería y en la guía para explorar territorios desconocidos en música coral. Algunas obras son muy frecuentadas en el mundo anglosajón, pero no aquí, como el Sueño de Geroncio de Elgar, o el Belshazzar's Feast de Walton. Por eso, se nos brinda una magnífica oportunidad de conocer estas obras.
     A mi siempre me es de mucha utilidad. Siempre hay que tenerlo a mano.

domingo, 18 de marzo de 2012

Crónica de un Elías de Mendelssohn

El montaje del Elías de Mendelssohn del que hablamos hoy es un proyecto de la Fundación Excelentia en el que están involucradas la Orquesta Clásica Santa Cecilia y La Sociedad Coral de Madrid y que culmina en un concierto programado para el día 16 de marzo de 2012.
 

    Sin embargo, el proceso de preparación comienza a primeros de septiembre cuando el coro empieza los ensayos de los muchos números de que consta la obra. La edición que se va a usar es la Bärenreiter urtext y los preparadores serán en principio Javier Corcuera y Nacho Rodríguez. Más adelante se incorpora también Miguel Ángel García Cañamero mientras que Javier Corcuera se desvincula del proyecto.

Comienza el trabajo
   Al principio se alterna en los ensayos la preparación de la segunda sinfonía de Mahler que se pudo interpretar en el Auditorio Nacional en noviembre del 2011. A partir de esa fecha la preparación del Elías es intensiva. Llegados a Navidad todavía quedaban números por leer y a la vuelta de vacaciones empezaba a cundir cierta preocupación por el ritmo de aprendizaje.
    A finales de enero, con todo ya práctica mente leído, empezamos a ir viendo que las piezas sonaban cada vez mejor. Nacho Rodríguez es el responsable de ello pues el coro se siente bien guiado por él. Seguramente al cuitado director le resulta cansino pedir tantas veces silencio durante los ensayos, pero hay que concluir que se avanza.

El curso de Ashworth
     Por fin, a finales de febrero, el coro puede beneficiarse de un curso intensivo de fin de semana con Alexander Ashworth para trabajar unos cuantos números con buena práctica de técnicas vocales, desinhibición e interpretación. El curso de fin de semana fue un éxito y todos quedaron muy complacidos con el trabajo realizado, Además, los números trabajados quedaron muy afianzados y desde el punto de vista de la motivación tuvo un efecto extraordinario.
     En los ensayos de finales de febrero y primera mitad de marzo se ven muchos números en cada ensayo y se empiezan a trabajar los cuartetos que serán interpretados por miembros del coro. Los compañeros que no participan en estos cuartetos ven con admiración el arrojo de los voluntarios. Porque cantar así en el Auditorio nacional delante de tanta gente no es ninguna broma para un aficionado.

Los ensayos con Ragnar Bohlin
 
     Y llega la semana del concierto. El lunes 12 y el martes 13 de marzo son los ensayos con el director del concierto Ragnar Bohlin. Persona simpática, extraordinariamente agradable y de una profesionalidad y sensibilidad que el coro percibe desde el primer momento. Se entiende que  el director del Coro de la Sinfónica de San Francisco ha de ser un gran músico y podemos percibirlo sin ninguna dificultad. El primer día llega tarde por causa de algún retraso en el vuelo. Asombra pensar que alguien que llega de tan lejos en avión y sin descansar ni un minuto se pone a dirigir un coro hasta las diez y media de la noche. El martes prueba con el coro unos ejercicios de voz y entonación memorables, de gran musicalidad y exquisitamente acompañados por él al piano. Cada día se ve una mitad del oratorio. Sus correcciones incluyen insistencia en la correcta pronunciación del alemán, fraseo y acentuación. En los compases más expresivos pide un cierto vibrato, en el que no somos muy expertos. La petición suele acompañarla con gestos gráficos de ademanes de violinista o chelista. Es muy exigente con la afinación. En algún momento hace ver al coro la especial dificultad que entraña afinar los segundos, sextos y séptimos grados de la escala. Muestra como fallos de afinación que van apareciendo se corresponden con estos grados.

1º ensayo con orquesta
   El primer ensayo con orquesta comienza con mucho retraso por algún malentendido organizativo. El coro entra en silencio en la sala y puede asistir al último tramo del ensayo de los solistas. Hay que decir que todo el mundo comenta complacido la calidad de los mismos.
    El salón de actos del IES Ciudad Escolar no es adecuado para este tipo de ensayos y enseguida se ve. El coro está en el patio de butacas y la orquesta en el escenario. No entendemos bien cómo va lo de las entradas de las voces pues estamos lejos del director.
    Los cantores se han situado en las butacas de forma muy desperdigada. Poco a poco se van dando cuenta de lo poco adecuado que resulta esto y, sin que nadie diga nada, el coro se va reagrupando y acercando todo lo que se puede al escenario donde está la orquesta. En fin, al principio, los desajustes con la orquesta son constantes. Ésta casi no se oye desde las butacas  y sólo en algún golpe de timbal o de trompeta se ve que el canto va por detrás o por delante de la orquesta. El coro estaba acostumbrado a un director en exclusiva y ahora parece que las indicaciones son más para la orquesta y esto da pie a despistes. Además, con el texto en alemán los cantores miran más la partitura que la batuta con lo que el resultado es penoso. La ventaja es que obliga a mirar más hacia el director, lo cual siempre es conveniente. Poco a poco la cosa va mejorando. El octeto sale muy mal al principio, pero al hacer subir a los cantores al escenario la diferencia es abismal. Al bajar de él, los compañeros que se han atrevido con el octeto son aplaudidos por los demás. No da tiempo a ver toda la primera parte, por lo que en el próximo y último ensayo habrá que emplearse a fondo.
    Se nos dice que el próximo ensayo será en la sala de ensayo con  lo que esperamos que todo vaya mejor.

2º ensayo con orquesta
     También con algún retraso empieza el segundo ensayo pues al entrar el coro, sale la orquesta para su descanso. Efectivamente, esta vez se canta en la sala de ensayo que ya conocemos de otras veces. Cuando se empiezan a ver los números de la segunda parte se comprueba efectivamente que todo va muchísimo mejor, la orquesta se oye perfectamente y ayuda mucho  a seguir ritmos y entonaciones. Se trabaja mucho más deprisa y los ánimos cobran nuevos bríos.
    El coro puede apreciar en todo su esplendor la belleza de todos los números y la espectacularidad de los últimos. Dado que la orquesta debe ensayar su parte y sólo dispone de dos ensayos, no se puede dedicar más tiempo al ensayo de coro, lo cual es una pena porque, aunque las obras están más que estudiadas, elevaría el nivel de seguridad del coro, especialmente en las entradas.

Prueba acústica en el Auditorio Nacional
     La prueba es a las dos de la tarde y no se espera mucha asistencia de cantores. Así parece a esa hora en que no llegan ni a veinte, pero a lo largo de los diez o quince minutos siguientes se va sumando gente hasta formar un grupo bastante nutrido. Se diría que rondando el 75%. Para la hora que es no está mal.
Se repasan todas las entradas de todos los números, es decir las primeras líneas. Sólo hay hora y media para todo y se aprovecha de esta manera. El resultado es bastante satisfactorio y todo hace presagiar que el concierto va a salir bastante bien.

El concierto
   El coro está convocado a las seis de la tarde, es decir, hora y media antes del concierto. Las salas para cambiarse y dejar las cosas son las de siempre, unas salas de ensayo junto a la sala grande de ensayo del Coro Nacional. Esta sala no se podrá usar hasta las siete menos cuarto según se nos dice. Se han mandado instrucciones por correo electrónico para saber cuando levantarse y sentarse. Son muy detalladas, señalando el compás exacto en que hay que efectuar la maniobra. Se ve gente sentada apuntando en la partitura los momentos señalados.
    Ragnar Bohlin quiere hacer los ejercicios de entonación y un poco de ensayo y hay que apañarse en la sala que tenores y bajos usan para cambiarse, allí hay un gran piano Stenway y a él se sienta el director y con todo el coro reunido y ya vestido para la ocasión (hombres con traje y camisa negros y señoras de vestido largo negro) comienzan los ejercicios. Como ya tuvimos ocasión de comprobar, los ejercicios son ingeniosos y quedan muy bonitos con el acompañamiento pianístico. Se ve que Bohlin no sólo es director, antes es un buen pianista y consumado cantante de oratorio. Un músico muy completo que transmite confianza. Por fin se puede acceder a la sala grande de ensayo y se ven varios segmentos de algunos números. Todo parece ir bastante bien.
     Por fin, Bohlin sale para ir a cambiarse pues quedan veinte minutos para el concierto y Nacho Rodríguez nos da las últimas instrucciones. Salimos camino de las puertas de acceso y se forman las filas para acceder al escenario y los bancos de coro. Por una puerta bajos y contraltos y por la otra sopranos y tenores. En las filas primeras se colocarán las altos con los bajos detrás de ellas y las sopranos, con los tenores detrás.
    Comienza el concierto con un auditorio que parece lleno entre dos tercios y tres cuartos de su aforo. Los primeros números van bien, pero llegamos al n.5 con la entrada de bajos del "Aber der Herr sieht nicht" que es bastante vacilante lo cual  produce un cierto nerviosismo en el coro, pero la pieza transcurre por lo demás bien. La primera parte tiene algunos desajustes con la orquesta, pero el coro demuestra que se sabe bien la obra, pues a pesar de las poco claras indicaciones del director y el poco ensayo con la orquesta, el coro demuestra saber como corregir rápidamente estos desajustes. Al terminar hay aplausos y cuando salen el director y los solistas, el bajo mira complacido hacia coro aplaudiendo su actuación.
    En el descanso Nacho Rodríguez nos tranquiliza diciéndonos que la cosa no va mal a pesar de los fallos y que el sonido es bueno.
     Comienza la segunda parte con la famosa aria de soprano "Höre Israel", desde los bancos de coro no se oye mucho por estar a su espalda, pero se puede apreciar la calidad de la cantante. En seguida atacamos el coro n.22 "Fürchte dich nicht" que transcurre bien, el número 23, recitativo con coro, en donde se debe contestar a la soprano unas frases a lo largo del número, también sale bien aunque la orquesta resuena algo después de acabar cada una las frases. Pero, por fin llegamos al número 24 del "Wehe ihm" donde no se sabe bien que pasa pero a partir del compás 9 o 10 las distintas voces se pierden en la polifonía y hasta aproximadamente el 23 no se recobran. 13 compases eternos que parecen siglos. La sensación del auditorio lleno de gente que tiene ante sí a un coro perdido, que no sabe por donde va la orquesta, ni el director, es angustiosa. Afortunadamente, queda todavía buena parte de la pieza y el rotundo final sale bien. Hablando con gente del público a la salida, nadie pareció advertir nada, lo cual me parecía increíble. Lo que es seguro es que el coro queda en un estado de nervios considerable. No es explicable que pase esto en un número que nunca dio problemas de desajuste, ni en los ensayos con piano ni en en el de orquesta. La suerte también juega un papel. Como el coro conoce bien la pieza logramos recomponerla, pero el mal rato pasado es inevitable.
    A partir de ahí, vamos mejorando. El director mira con gestos de aprobación al acabar el coro siguiente y se va recobrando en lo posible la confianza perdida. En el número final hubo un pequeño amago de desajuste en la fuga que se corrige muy rápidamente y al acabar el "Amen" final el público rompe en aplausos. Director y solistas han de salir y entrar varias veces. Las dos sopranos del coro que han participado en cuartetos con las solistas salen a saludar por indicación del director y también los cantores que han cantado el octeto. Estos compañeros le han echado mucho valor y lo han hecho francamente bien, Las dos sopranos nuestras han estado realmente espléndidas. Los solistas aplauden al coro, que es ovacionado cuando el director le manda levantarse.
    Al ir saliendo del escenario en fila por la puerta está Ragnar Bohlin esperando junto a la puerta del camerino y va dando la mano a todos agradeciendo el trabajo realizado. Es un detalle muy amable que se agradece, Incluso posa pacientemente con algunas compañeras para fotos.
    Aparte del fallo del n.24 lo demás no ha ido mal. El coro ha aguantado los nervios, está aprendiendo a cantar en un escenario como este y la experiencia reciente ha de ser una buena lección para el futuro. Volvemos en septiembre con Mozart.

lunes, 12 de marzo de 2012

Crónica de un Requiem por el 11-M

     El pasado 11 de marzo de 2012 tuvo lugar un concierto homenaje a las víctimas del atentado terrorista  del 11 de marzo de 2004 en la parroquia de San Pedro y San Pablo de Coslada (Madrid).
     Es este un día de homenajes un tanto extraño por la facilidad y empeño que tenemos en España por politizarlo todo 8o tienen los políticos). Para la sociedad española se trata de un día funesto desde el punto de vista humano e histórico. Murieron 192 personas de varias nacionalidades que iban por la mañana a su trabajo, tomando el tren de cercanías que les trasladaba al centro de Madrid desde poblaciones que aquí llamamos del corredor del Henares: Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz, San Fernando de Henares, Coslada, Vicálvaro, El Pozo del Tío Raimundo y el barrio de Santa Eugenia.
     Aquel día el Partido Popular con su insistencia en la culpabilidad de ETA y su falta de transparencia, cuando no por sus informaciones más que discutibles, perdió la confianza del votante y perdió así las elecciones y el poder pocos días después. Mucha gente de ideología derechista no ha considerado ética la actitud del Partido Socialista y se ha visto atrapada en una serie de hechos posteriores como son los resultados del juicio. Al mismo tiempo los votantes y políticos de izquierda vieron en la actitud del Partido Popular una tendencia a negar interesadamente la realidad, pues se suponía que si el atentado se relacionaba con la causa islamista, la gente lo vería como una consecuencia de la participación española en la guerra de Iraq propiciada por el presidente conservador José María Aznar que tanto rechazo suscitó en su día.
     Desde entonces han surgido Asociaciones de víctimas del terrorismo de varios colores políticos con actitudes muy distintas.
     Este día concreto de 11 de marzo de 2012 se caracteriza por la convocatoria de una manifestación en contra de las medidas sociales y económicas del Gobierno conservador de Mariano Rajoy. Unas asociaciones de víctimas han visto esta convocatoria como inapropiada por considerarse una falta de respeto por los muertos y afectados del atentado y a otras asociaciones, sin embargo, les ha parecido de lo más normal. La verdad es que no está el día definido como de luto nacional, y la gente va al cine o al fútbol como si fuera cualquier otro domingo. Quizá se debería haber explicado por parte de estas asociaciones  que se han sentido ofendidas, porqué estas actividades de ocio no se consideran incompatibles con un día así y manifestarse sí que lo es. Es decir, porqué se puede gritar en el estadio animando a tu equipo y no se puede gritar en la calle reclamando la devolución de unos derechos. Puede que la politización de fondo sea el factor que explica este fenómeno.
     La gente del común no creo que se plantee mucho estas disquisiciones y no pocos cantores o público no ven problema en asistir a la manifestación por la mañana y al concierto del que hablamos hoy, por la tarde. Hablamos de un acontecimiento importante dónde se reúne gente sin colores políticos, y creyentes, agnósticos y ateos cantan juntos una obra sacra en una iglesia, como homenaje a unas víctimas inocentes que pertenecen a su propio colectivo, que no es otro que ese tan importante como el de la gente corriente, que ya mereció esa fantástica Fanfarria en su honor escrita por Aaron Copland. La gente corriente va a manifestaciones, al fútbol, al cine y a conciertos homenaje como éste.
     El concierto del que hablamos corre a cargo a cargo de la Agrupación Coral de Coslada dirigida por Felipe García-Vao Bel que también hacía de solista tenor y al órgano Rupert Damerell, Pedro Adarraga se hace cargo de la percusión y de la parte de solista de bajo. Las otras solistas son Concepción Díaz, soprano y Marta Bornaechea, alto.
     Las obras programadas son:
  • Dos obras para órgano y violín a cargo de Wellington Borges y Ema Bucur (violín):
    • Nearer my good to Thee. Lowell Mason
    • Tema de la Lista de Schindler. John Williams
  • Ave verum. W.A. Mozart
  • Requiem. W.A. Mozart
  • Haleluyah. Del Messiah de G.F. Haendel
     La Agrupación Coral de Coslada pide refuerzos para el concierto y nos presentamos bastantes. De hecho, queda un coro bastante nutrido sin descompensación entre hombres y mujeres. Se temía poca presencia de tenores y ciertamente se llega a un número equivalente a las otras cuerdas, es decir, más o menos 15 componentes. Lá única condición para participar es conocer las obras.
     El acto comienza con palabras dirigidas al público por representantes de asociaciones organizadoras, el párroco por la parroquia y otras personas representando a la asociación de de las comunidades emigrantes en España, la Asociación 11-M de afectados por el terrorismo, etc. También habla el embajador de Rumanía que asiste al acto desde la primera fila de bancos. Hubo muertos en aquellos atentados entre los ciudadanos de Coslada (Creo recordar que se dijo que 12) y no pocos rumanos en la cifra total. Se trata de una zona bastante poblada de inmigrantes de Rumanía y otros países de Europa del este.
La iglesia de San Pedro y San Pablo en Coslada.
     Como no puede ser de otra manera el acto es muy emotivo. El recuerdo de aquel día está en la mente de todo el mundo y, a pesar de los 8 años transcurridos, sigue vivo en la mente de todos. Sin embargo, no es un acto triste. Se ha venido a cantar o a escuchar la música. Hemos venido todos a sentir emociones conectadas al deseo de vivir en paz, de vivir en una sociedad presidida por una ética elevada y de convivir juntos en armonía independientemente del lugar donde se ha nacido.
     El director de la Agrupación Coral de Coslada es persona muy positiva y vivaz. Hace salir a los cantores a un huerto que hay en la parroquia para comenzar los ejercicios de entonación y a partir de las cinco y media comienza el ensayo en la iglesia con el acompañamiento de órgano y percusión. 
     Como no hay mucho tiempo se ensaya deprisa, aunque el director parece complacido con los resultados que va viendo. Más tarde, al preguntarle en un aparte cómo suena, dice amablemente que es el mejor coro que ha dirigido nunca, dice que es como "conducir un Ferrari".
     Por fin, cuando el concierto va a comenzar, la primera dificultad es el orden de entrada a la sala. Como siempre pasa parece que hay un cierto desconcierto, pero acaba por salir bien. Una vez en posición, hay que aguantar a pie firme todas las intervenciones de las asociaciones e instituciones participantes. Es de agradecer que nadie se excede de un tiempo razonable en sus alocuciones.
     Las piezas programadas transcurren bien. Con seguridad, el Requiem podría haber estado más ensayado, pero no va mal. Sólo en el segundo hosanna hay un problema de ensamblaje de las voces ceca del final, pero es el único fallo de una cierta entidad. Estos fallos pueden ser disculpables en un coro de aficionados. La falta de entrega o el cantar sin emoción sí que hubiera sido imperdonable. Esto es algo en lo que insiste mucho el maestro Javier Busto y en lo que coincidimos al cien por cien.
     El éxito final es apoteósico. El público puesto en pie aplaude y grita "bravos" repetidos. Quizá la interpretación no haya sido canónica, pero ha sido más que digna y la emoción se ha transmitido. La gente corriente ha cantado para la gente corriente en homenaje a ciertas víctimas inocentes que eran, pues eso: gente corriente. Da ánimo y esperanza en este país, ver estos actos de unidad donde españoles, rumanos, inmigrantes en general, gente de todo credo e ideología se reúnen para una cosa tan sencilla como esta. Las víctimas del 11 de marzo lo merecen y la gente corriente también.
     El director, Felipe García-Vao Bel, puede estar bien satisfecho del resultado. 


sábado, 10 de marzo de 2012

Libro. Tim Blanning: El triunfo de la música

Título: El triunfo de la música, los compositores, los intérpretes y el público desde 1700 hasta la actualidad
Autor: Tim Blanning
Editorial: Acantilado
Edición: 2011
Páginas: 576
Título original: The Triumph of Music: Composers, Musicians and their Audiences, 1700 to the Present
Traducción: Francisco López Martín.
Imagen
Contenido:

    Prefacio
    Introducción

I. Categoría: "Es usted un hombre-Dios, el veradero artista por la gracia de Dios"
   El músico como esclavo y sirviente
   Händel, Haydn y la liberación del músico
   Mozart, Beethoven y los peligros de la espera pública
   Rossini, Paganini, Liszt: el músico como héroe carismático
   El triunfo del músico en el mundo moderno
II. Propósito: "La música es el arte más romántico"
   Luis XIV y la reafirmación del poder
   La ópera y la representación de la categoría social
   Bach, Händel y el culto a Dios
   Los conciertos y la esfera pública
   La secularización de la sociedad, la sacralización de la música
   La revolución romántica
   Beethoven como héroe y genio
   Problemas con el público
   Wagner y Bayreuth
   La invención de la música clásica
   El jazz y el romanticismo
   El rock y el romanticismo
III. Lugares y espacios: del palacio al estadio
   Iglesias y teatros de ópera
   Conciertos en tabernas y palacios
   Las salas de concierto y la sacralización de la música
   Templos para la música
   Bayreuth y París: dos formas de dignificar la música
   La democratización del espacio musical
   Lugares y espacios para las masas
IV. Tecnología: de los Stradivarius a las Stratocaster
   Gas musical y otros inventos
   Pianos para la clase media
   Vávulas, llaves y saxofones
   Las grabaciones
   La radio y televisión
   La electrificaciones de la cultura juvenil
   El triunfo de la tecnología
V. Liberación: nación, pueblo y sexualidad
   Orgullo y prejucio nacionales
   Rule Britannia? Aux Armes, citoyens!
   La liberación de Italia
   Deutshland, Deutshland über Alles
   De los bosques y prados de Bohemia
   Un vida por el zar
   Raza y rebelión
    Sexualidad



Primeras frases:
En los tiempos modernos ha habido tres monarcas británicos que han reinado lo suficiente para celebrar los cincuenta años de su reinado: Jorge III en 1809, la reina Victoria en 1887 e Isabel II en 2002. Los tres celebraron la ocasión con una ceremonia religiosa. El rey Jorge se contentó con organizar una ceremonia privada en la capilla de Windsor. La reina Victoria asistió a una eucaristía de acción de gracias en la abadía de Westminster, donde escuchó el Te Deum de su difunto esposo y otra de sus composiciones, el himno Gotha. La actual soberana fue a la catedral de San Pablo para asistir a un acto similar, aunque sin la música del príncipe consorte; allí escuchó de labios del arzobispo de Canterbury estas palabras: «[A] diferencia de lo que ha sucedido con tantas otras cosas en el mundo moderno, la relación entre la soberana y el pueblo ha adquirido fuerza y profundidad con el paso del tiempo». En el caso de estos tres monarcas, cabezas de la Iglesia de Inglaterra y devotos cristianos, es probable que la ceremonia religiosa constituyera el punto culminante de las celebraciones. Sin embargo, para los súbditos del rey Jorge y la reina Victoria, quizá lo más memorable fueran los fuegos artificiales, los asados de buey y la cerveza a discreción.

Comentario:
     No sabemos si el autor pensaba en músicos cuando escribía el libro. Parece que no. Este libro no es de música, es un libro de la historia de occidente desde 1700 tomando la música como eje. El historiador (que no musicólogo) que es Tim Blanning explica como la historia ha producido cambios importantes en la música provocando un proceso estético y social que nos lleva a los tiempos actuales. Pero, a la vez, la música es autora de acontecimientos históricos. La influencia de la ópera en la unificación de Italia no suele aparecer en los libros de historia que dan todo el protagonismo a Cavour o a Garibaldi. Francia podría haber perdido batallas decisivas si sus soldados, en desventaja numérica y desmoralizados, no entonan La Marsellesa que convierte a jóvenes asustados en feroces guerreros. Los procesos nacionalistas comienzan antes de lo que normalmente se establece y la música es la prueba.
     Este libro abre horizontes al aficionado a la historia por las nuevas perspectivas y ópticas que ofrece. Pero para el aficionado a la música es todavía más interesante, es un libro sencillamente revelador. La experiencia estética que supone escuchar música adquiere una nueva dimensión. La forma que tenemos hoy de disfrutar de la música es totalmente distinta de épocas anteriores y no demasiado lejanas. El proceso se ha acelerado en los últimos años y abre incertidumbres sobre el futuro.
     Hay un proceso sociológico en la afición a la música que influye en la aparición de los conciertos tal y como los conocemos y entendemos a principios del siglo XXI. Blanning nos explica convincentemente cómo han ido apareciendo los directores, los divos, las orquestas estables, los empresarios, los cantantes, las estrellas del rock, los Djs, etc. Nos cuenta qué circunstancias fueron necesarias para todas estas cosas que conforman el universo musical.
     La música ha ido sufriendo un proceso de popularización desde los salones de los nobles del siglo XVIII hasta los estadios de fútbol. Hemos visto aparecer la canción de éxito, o el alejamiento del público de la música contemporánea. Han surgido la música de consumo masivo, nuevos instrumentos y nuevas formas de escucha que nos ofrece la radio o la música grabada. No asombraríamos de la poca música que podía conocer un aficionado o músico profesional de mediados del siglo XIX. Hoy cualquiera puede tener una gran colección de música en su casa y puede presumir de conocimientos enciclopédicos en comparación con aquella época. pero, al mismo tiempo, vemos el retroceso de los estudiantes de música a medida que la música grabada se populariza. El aparato de música sustituye al omnipresente piano de los salones antiguos. Y donde antes toda una concurrencia compartía la misma música hoy hay una serie de individuos que escucha cada cual la suya con sus auriculares.
     Todos estos procesos quedan perfectamente contextualizados, hilados y expuestos de forma magistral por este digno representante de la ciencia histórica inglesa. La prosa es eficaz y la traducción es muy buena. 
      Si estos temas interesan, este libro es una referencia auténtica y es, además, un placer para la lectura.       

jueves, 1 de marzo de 2012

Libro. P. Fraisse: Psicología del ritmo

Título: Psicología del ritmo
Autor: Paul Fraisse

Editorial: Morata
Páginas: 230
Ediciones: muchas, la primera es de 1976, la primera en francés en 1974
Traducción: Dolores Blasco

Contenido
• Introducción
• Los ritmos biológicos
• Los ritmos motores espontáneos
• Compás y balanceo
• La sincronización sensomotora
• El grupo rítmico
• La estructura temporal de los ritmos
• La experiencia rítmica en el tiempo y en el espacio
• Ritmo y medida en la música y en la poesía
• Ritmos artísticos y estructuras perceptivo-motoras
• Ritmo y realización
• Las aptitudes rítmicas
• La arritmia
• Educación por el ritmo y educación del ritmo.

Primeras frases:
El ritmo... Es general expresarse sin dar tiempo a la duda: "Ese movimiento tiene mucho ritmo", "Carlos no tiene sentido del ritmo". Pero tratar de dar una definición lexicológica de ritmo es tarea imposible. Hemos presentado una una obra anterior (1956) un caleidoscopio de definiciones que da testimonio de como a los mejores autores no les ha sido posible ponerse de acuerdo porque cada uno de ellos da preferencia a un aspecto diverso de una realidad cuya complejidad vamos a tratar de poner en evidencia.

Comentario.
Este libro que guardo como un tesoro lo leyó en su momento otro yo anterior al que tengo en mucha estima. No era sino un estudiante de psicología y gran aficionado a la música que quiso leer un libro que aunaba los dos grandes intereses. El descubrimiento del ritmo como fenómeno no únicamente psicológico sino vital tuvo un efecto realmente fuerte en aquel estudiante.
Desde entonces, el que suscribe se fija en todos los ritmos que le rodean. Cuando camina u oye pasos se fija si los pies se acompasan con alguien o algo, cuando oye aplaudir en un concierto se fija en cómo los aplausos se acompasan con frecuencia. Se fija en los ritmos cardiacos, la respiración...
Paul Fraisse no es un cualquiera, para los que no le conocen deben saber que es el autor junto a Jean Piaget de la monumental obra llamada "Tratado de psicología experimental" en nueve volúmenes en su edición francesa. Es pues un científico de primer nivel. Ya escribió una obra anterior en 1956 llamada "Les structures rythmiques: étude psychologique" y en 1967 otra llamada "Psychologie du temps", nos encontramos pues ante una vieja preocupación de este autor. Quizá por estudiar teología con los jesuitas o por el gran interés que le despertó en su día la filosofía en general y la escolástica en particular, pudo interesarse por la percepción del tiempo, asunto este que ya fue tratado por San Agustín y, no digamos por el gran filósofo francés que fue Henry Bergson.
Creo recordar que Heidegger decía que el espacio no es importante en nuestra captación del propio yo y de la realidad. Es el tiempo el que cuenta, el que se presenta ante nosotros como un misterio radical. Podría ser quizá el ritmo la forma que tenemos de vivir en el tiempo, nuestra forma de ser temporales. Quizá la tremenda fuerza de la música como arte que va directamente a las emociones resida en buena parte al ritmo. La música es una forma de organizar el tiempo. Disponemos los sonidos temporalmente y logramos grandes resultados. 
Sin embargo, estos comentarios pueden despistar al lector. No es un libro de filosofía, estamos ante un libro científico que trata de hechos. Que trata de la poesía y la música y de los trastornos de la lectura y escritura como la dislexia, la anusia , la afasia etc. Es decir, de todo lo que tiene relación con el tema escogido.
Este libro es un clásico, su lectura no puede ser más provechosa y, como he dicho al principio, provoca cambios en la conducta personal que duran toda la vida.