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miércoles, 2 de mayo de 2012

Taller en Madrid con Eric Whitacre


Durante un fin de semana lluvioso y desapacible de final de abril se ha desarrollado el primer taller del compositor Eric Whitacre en Madrid. Los asistentes han acudido de diversas partes de España para trabajar en las instalaciones del colegio Santa María la Blanca, sede habitual de los ensayos de los coros de la Fundación Excelentia, organizadora del evento. Se forma  un grupo nutrido, hay quien dice que de más de cien coralistas. No me detengo a contar, pero sí se observa que la mitad son sopranos, hay un buen número de altos, siete u ocho tenores, otros tantos barítonos y dos bajos. Es decir bastante descompensado.

Ensayo preliminar: El sábado anterior ha tenido lugar un ensayo previo bajo la dirección de Nacho Rodríguez para preparar las piezas. Se trabaja las Songs of Immortality dada su dificultad. Las canciones no son conocidas, tienen intervalos y melodías difíciles y ritmos complejos. Se estudian bastante, pero al final de la mañana más que sensación de haber superado algo lo que hay es preocupación por cómo vamos a lograr un resultado digno con estas piezas tan complejas. Además, al ensayo no ha venido ni la mitad de los cursillistas matriculados.

El plan de trabajo del taller incluye ensayos y charlas durante mañana y tarde del sábado 28 y domingo 29 de abril, más un ensayo general con orquesta y concierto la tarde del lunes 30 en la sala de cámara del Auditorio Nacional de Madrid.

Las obras que se van a trabajar son:
  • Lux Aurumque, Eric Whitacre
  • Old American Songs, Aaron Copland
    • At the river
    • Ching-a-ring chaw
    • I bought me a cat
    • Long time ago
    • Simple gifts
  • Five Hebrew Songs, Eric Whitacre
  • Water Night, Eric Whitacre
  • A boy and a girl, Eric Whitacre
  • Songs of Inmortality, Eric Whitacre (Estreno en España)
  • Sleep, Eric Whitacre
Muchas obras están en su CD Light and Gold:
Eric Whitacre – Whitacre: Lux Aurumque
1º día de ensayo: se ha emplazado a los asistentes a las 10:30h de la mañana para preparación física y de voz antes del trabajo con el maestro, cuya entrada está prevista para las 11:00h. Como suele suceder en este país a las 10:30h no estaba ni la mitad de este coro de aluvión. De diez y media a once va llegando la gente, buscando su sitio en el semicírculo de varias filas que se ha formado con las sillas. Tengo la satisfacción de sentarme en primera fila junto a Jagoba Fadrique que fue director de Vox Aurea durante seis años y al que no veía desde hacía mucho.
A las once y algo entra, ovacionado, el Whitacre que conocemos por fotos o YouTube. Muy informal, con barba de varios días, vaqueros, sudadera negra y zapatillas deportivas. Sonriente, afable y seguro de sí mismo se deja presentar brevemente por Javier Martí, presidente de la Fundación Excelentia y saluda con un Hello, everyone! y tras un breve parlamento introductorio pide comenzar el ensayo yendo directamente al compás 30 de Lux Aurumque.
La jornada transcurre bien, pero con algunos imprevistos. Por ejemplo, sólo hay dos horas para comer, pero al final se convierten en casi tres dado que ha venido la televisión y están entrevistando al maestro. Al final se recupera media hora, pero hubiera estado bien un aviso. Whitacre también se lleva alguna sorpresa. Por la banda de tenores y barítonos se comenta que  muy enterado no parece que esté de dónde ha venido, dado que el grupo es un mero agregado de cantores que no se conocen entre sí. Es decir, no está ante un coro maduro, ni siquiera hay coro piloto. Visto este panorama y el nivel de conocimientos (que es muy heterogéneo) Whitacre decide no preparar las dos piezas con orquesta que trae como estreno en España: las Songs of Immortality. Me parece observar una cierta sensación de alivio general.

Hay al final de la mañana del sábado un tiempo reservado a la charla. Se le pregunta porqué ha escrito tal o cual pieza, si para él es antes el texto o la música, sobre su experiencia como compositor de música para cine o de su excepcionalidad como compositor de música coral que no escribe música religiosa. Finalmente un tenor muestra su decepción por no intentar sacar adelante las piezas que se caen del cartel. Whitacre muestra también su decepción personal, pero cree que por responsabilidad y dada la premura de tiempo debe renunciar. Eso sí, promete enviar con tiempo la tercera y última canción de esta serie de tres en cuanto la termine para preparar las tres en una próxima ocasión. La insistencia del tenor en protestar por este asunto parece que pone algo nervioso al maestro. El grupo lo percibe y le muestra su solidaridad y comprensión.

2º día de ensayo: de nuevo se nos cita a las 10:30h pero un  porcentaje alto de la gente hace ostentosa gala de la poca seriedad que, según parece, nos caracteriza como pueblo y de la que tan satisfechos estamos. Empezamos media hora tarde y con Nacho Rodríguez. Whitacre se incorpora más allá de las doce. Esto tampoco cuadraba mucho con el horario entregado, pero se da por bueno porque el rato con Nacho es muy productivo. Esa mañana del domingo 29, antes de acudir al ensayo, Whitacre tuvo tiempo de pasear por la mañana temprano por Madrid.

Por la tarde se trabaja conjuntamente con la orquesta tanto las Cinco piezas hebreas como las de Copland. La tarde tiene varios descansos que la gente aprovecha para fotografiarse con el divo o pedirle autógrafos. A media tarde pide amablemente que los coralistas dejen de hacer fotos durante el ensayo. Ha mostrado una paciencia de santo, pero todo tiene un límite.
3º día de ensayo y concierto: El ensayo tiene lugar en la sala de cámara del Auditorio donde luego será el concierto. Se constata que las piezas que más problemas dan son dos de Copland: I bought me a cat y Ching-a-ring chaw. Son problemas de ajuste rítmico sobre todo.
En el concierto, Whitacre se presenta al público y va a ir explicando las piezas del programa. Nacho Rodríguez hará las veces de intérprete, cosa que hace admirablemente. Las piezas van pasando y hay alguna incidencia. En las series de canciones hay aplausos en el público entre las piezas que se intentan acallar or otro sector del público. Whitacre se vuelve al público y apoya que se aplauda cuando se quiera. Pensé en Alfredo Krauss que durante una entrevista dijo que le enfadaba la gente que gruñía a los desavisados que aplaudían fuera de lugar. Sucedió también que cuando todo el coro ha abierto la partitura de A boy and a girl, que es la que toca según el orden establecido, Whitacre se pone inavisadamente a explicar al público la pieza Water Night. Cuando se vuelve hacia el coro hay un leve desconcierto, hay que buscar la partitura de esta pieza rápidamente. Este Water Night sufre algún desajuste de tono en alguna cadencia. Durante el A boy and a girl se oye un sonido extraño, probablemente de algún teléfono móvil de la sala y en el Ching-a-ring chaw hay un poco de lío en las últimos compases aunque es casi imposible de percibir si no se conoce la obra. La orquesta interpreta, además de las obras arriba citadas, Quiet City de Aaron Copland que sale muy bien a pesar de algún que otro apuro del trompeta.
Sala de cámara del Auditorio Nacional de Madrid

El público queda muy satisfecho. Todo ha ido razonablemente bien y el maestro ha de salir repetidas veces a saludar.
A la salida Eric Whitacre está dedicado a firmar discos en una mesa al efecto en el vestíbulo del auditorio. Hay una verdadera cola.
No sabemos qué le ha parecido la experiencia. Sospecho que del concierto no está especialmente contento. No hay referencias a su estancia en Madrid en su Facebook tras acabar su trabajo. Pone varias entradas, pero sobre otros asuntos.

Eric Whitacre:
Lo que hemos visto de este personaje es difícil de poner en su sitio. Es muy atractivo física y personalmente. Su aspecto es muy cuidado, tanto si viste informal como si se pone traje de concierto. Su expresión corporal es desinhibida y natural. Cuando se dirige al grupo se acerca a unos y a otros sin parar un momento.

Es muy expresivo en sus movimientos corporales y especialmente en sus brazos y manos, que trazan movimientos elegantes que comunican siempre una clara intención. Su voz es grave, su acento y dicción muy claros y es extremadamente correcto en el trato. Es muy importante para él ser entendido en todo momento. Cada vez que acaba de ensayar una obra o parte de ella pregunta siempre "Any questions?" y cada vez que contesta, pregunta él a su vez "Does it make sense?". En los errores del coro encuentra su lado cómico y se ríe con naturalidad. Sólo en el último ensayo saca otro recurso ante los errores: Cuando una voz se equivoca detiene el ensayo y pide a los miembros de la cuerda que hablen un momento entre sí de lo que ha pasado para solucionarlo antes de seguir. Nunca lo había visto hacer y funciona.
Una persona de este encanto personal embruja un tanto al que le describe. Creo que merece la pena estudiar al músico, pero también al profesional que se enfrenta a un grupo que debe poner a trabajar. Sabe usar su gran carisma y sabe involucrar al grupo e ilusionarle. Para conseguir un efecto o un resultado usa ingeniosas metáforas o imágenes muy llamativas. Cuenta anécdotas personales si viene al caso y siempre es ameno sin irse por las ramas. Todas estas cualidades le hacen insuperable en estas lides del taller coral en las que se le ve como pez en el agua. De hecho, en sus partituras se le describe como compositor, director y "clinician", es decir, monitor de talleres.
Sospecho que estaba bastante preocupado con el resultado final del taller desde el momento en que se hace su composición de lugar. Hay que decir que ha hecho todo lo posible por no manifestarlo. Habrá quien diga que esta actitud y sistema son muy americanos, y probablemente es cierto, pero si lo son debemos felicitar a esta cultura y tradición.
No se considera nacionalista y vive en Londres por la cercanía a tantas ciudades europeas donde con frecuencia se traslada para talleres o conciertos y por algunos rasgos del mundo europeo que le gustan mucho. En lo que se refiere al mundo coral dice que la principal diferencia entre EE.UU. y Europa es que allá los coros aficionados son normalmente universitarios. Con más de veinticinco años de edad es raro encontrar coralistas amateur. En Europa los coros reúnen gente de todas las edades y eso le encanta. Le gustaría que en Estados unidos ocurriera igual.
Tiene el humor y la simpatía arrolladora de un Javier Busto, pero menos a la pata la llana. Tiene una autoridad que no se sabe de dónde emana, pero que sus coralistas le entregan incondicionalmente. Cuando les dice a las alto que son su cuerda favorita y que les dedica sus mejores líneas, éstas le miran con arrobo y miran alrededor como diciendo "Ojito, que éste es nuestro".
En ocasiones alude a su sentido de la responsabilidad y honradez como artista y creador. Está claro que quiere dar esa imagen de artista honrado a pesar de su éxito. Por ejemplo, ante la pregunta de porqué es una excepción por el hecho de no escribir música religiosa responde que al no ser ni creyente sino agnóstico no cree que pueda ni deba encarar esta temática. Según sus palabras, escribir un Stabat Mater o un Magnificat equivale a ensalzar la idea cristiana del pecado original con la que no puede estar más en desacuerdo. Tiene un gran respeto por las religiones, pero tampoco quiere mezclarse mucho con ellas. Para él es una simple cuestión de honestidad. Sin embargo, es preciso decir que en su último CD hay dos piezas de tema religioso, una de ellas un Aleluya construido sobre esta única palabra.

No es poco mérito ser una estrella de la música, tener un Grammy y todo ello escribiendo y dirigiendo música coral. Este señor y "Los niños del coro" han puesto a la música coral (especialmente la a capella) en el mapa. Y eso es mucho.

El enlace para ver el pequeño reportaje de TVE sobre el taller AQUÍ 
Extraordinario artículo-reportaje  en CORALEA sobre el taller con fotos y vídeos AQUÍ

lunes, 30 de enero de 2012

CD: Whitacre: Light & Gold

Título: Light & Gold.
Compositor: Eric Whitacre
Intérpretes: The Eric Whitacre singers, Laudibus, The King's Singers, Pavao Quartet y Christpher Glynn. Dir: Eric Whitacre.
DDD
URI de Spotify: Eric Whitacre – Light & Gold
Grabado en 2010
Contenido:
  1. Lux Aurumque
  2. Temuna (Five Hebrew Love Songs)
  3. Kala Kalla (Five Hebrew Love Songs)
  4. Larov (Five Hebrew Love Songs)
  5. Eyze Sheleg! (Five Hebrew Love Songs)
  6. Rakut (Five Hebrew Love Songs)
  7. The seal lullaby
  8. A Boy and a Girl
  9. Leonardo Dreams of His Flying Machine
  10. I will wade out (Three Songs Of Faith)
  11. Hope, faith, life, love (Three Songs Of Faith)
  12. I thank You God for most this amazing day (Three Songs Of Faith)
  13. The Stolen Child
  14. Water Night
  15. Nox Aurumque
  16. Sleep

Comentarios:
Eric Whitacre se embarca en un disco y le sale un candidato a los Grammy. Esto para un disco de música coral de un autor contemporáneo es todo un logro, por no mencionar que consiguió ser el número 1 en CD de clásica en los USA. Ni Lauridsen, ni Miskinis ni otros grandes de la música coral pueden decir cosas parecidas. Whitacre ha traído el glamour al coro.
Sin embargo, todo lo ya dicho no debe equivocarnos, Eric Whitacre es un autor importante, de los buenos. Será porque es americano, guapo y dicharachero o será por otras razones, pero al final es preciso decir que es un autor reconocido y admirado.
Hay otros discos dedicados a su música y, normalmente se repiten algunas de sus composiciones más clásicas, si este término se puede usar ya con su música. Estas piezas son, por ejemplo, Lux Aurumque, Water Night, Leonardo Dreams of His Flying Machine, Sleep... Se trata de canciones que los coros adoran, que los cantores disfrutan y que el público aprecia. 
En este CD aparecen grandes canciones como la colección de temas hebreos que tienen un aroma hebraico ineludible y hermoso. La mujer de este músico, Hila Plitmann, es de origen israelí y sin duda ha contrubuido a su inspiración y cercanía al mundo judío.
Seal Lullaby es una canción muy agradable y una cierta rareza en su producción porque hay en el resto de las canciones de este autor un espíritu mas investigador en las armonías. Sus composiciones son poco contrapuntísticas, prefiere centrarse en buscar atmósferas sorprendentes y armonías delicadísimas.
Parece ser que para la primavera de 2012 prepara otro disco y visto lo visto puede ser otro éxito. Tendrá que buscar tiempo para componer porque este hombre no para. Da cursos por todas partes (En abril de 2012 en Madrid), dirige aquí y allá, pasa buena parte de su tiempo escribiendo en Facebook y en Twitter y además quiere ser un hombre familiar. Ha dejado Los Ángeles y se ha mudado a Londres. Su vida ha debido de cambiar mucho y parece que le gusta.
En resumen, es un disco para disfrutar y para profundizar en este tipo de música tan bella. La voz humana es tratada con todo el respeto y se le saca todo el partido posible. Que un gran compositor decida que esta es la música que le gusta es extraordinario. Si no existiera Eric Whitacre habría que inventarlo.

Eric Whitacre dirige The Seal Lullaby:
Eric Whitacre dirige Water Night:
Eric Whitacre dirige Hope, faith, life, love:
Eric Whitacre dirige Sleep:
Eric Whitacre dirige Nox Aurumque:
Eric Whitacre dirige Lux Aurumque en coro virtual:

Thyrsus me fecit

viernes, 23 de diciembre de 2011

17º Seminario Vox Aurea 2011 con Vytautas Miškinis

Es un auténtico privilegio contar con uno de los autores de música coral más importantes de Europa. El maestro Vytautas Miškinis se presentó ante nosotros con muy buen humor y muchas ganas de comunicar. Se le notaba a gusto entre nosotros y nos trajo un tríptico con poemas de Tagore para estrenar en el concierto del seminario.









La música coral báltica es especialmente interesante. La tradición coral de esos países es muy rica. Mucho más que la nuestra, por eso si hay que buscar maestros de los que aprender, pocos sitios hay tan buenos como los países ribereños del mar Báltico.

PROGRAMA:
  • Vytautas Miškinis: Gloria 
  • Vytautas Miškinis: Sanctus 
  • Edward Elgar (1857-1934): Deep in my soul 
  • Eric Whitacre (1970): Sleep 
  • Morten Lauridsen (1943): O Nata Lux 
  • Vytautas Miškinis: O salutaris hostia 
  • Vytautas Miškinis: Three sights to baby. Estreno absoluto
                       I. The sleep
                       II. The smile
                       III. The sweet

NOTAS AL PROGRAMA:

La cita de este año de la Residencia de Estudiantes con este seminario de música coral enlaza de nuevo con el lejano Báltico. Los entendidos saben a estas alturas que alrededor de sus frías aguas se ha ido fraguando una de las culturas corales más ricas que encontrarse puedan. En este sentido, recordamos como en 2005, en ocasión como ésta, el coro Vox Aurea contó con la profesora sueca Helen Larsson. Autores bálticos como Sisask, Eriksson, Jennefelt, Kverno, Mellnäs, Nysted, Olsson, Rautavaara y Wikander han ido sonando en esta sala y dan fe del peso que tiene esta cultura coral en el mundo. Hoy tendremos dirigiendo este concierto al maestro Vytautas Miškinis (Vilnius, 1954), que nos llega desde Lituania para darnos a conocer más profundamente su extraordinario universo musical.

Su música no es nueva en este escenario. Ya sonó en los conciertos fin de seminario de 2004, 2007 y 2008. No podía ser de otra manera porque estamos ante un maestro fundamental para entender la música coral de este último cambio de siglo. Autor cosmopolita con una obra extensa, se ha dedicado a la música religiosa usando el latín de los himnos y preces tradicionales en más de cien motetes y treinta misas, aparte de tres centenas de piezas profanas. Sin renunciar a ningún tipo de recurso sonoro, utiliza muy imaginativamente ritmos y armonías muy sugerentes, aunque dentro de los límites tonales que han ido conformando una obra con ambición de ser entendida y apreciada por el público aficionado.

El coro Vox Aurea quiere comenzar el concierto con dos obras de este músico con el que ha tenido el placer de trabajar durante este fin de semana, y así empieza el concierto, con dos muestras de su música religiosa, para pasar después a las obras que se han estudiado a fondo durante el seminario. El propio Miškinis nos ofrece hoy un repertorio de gran interés. Por un lado, nos regala un trío de canciones sobre textos de Tagore para ser estrenado en este encuentro con cantores y público españoles. Por otro, nos trae obras de autores que le son especialmente queridos y de otros que le son afines por diversas razones, pero que, en todo caso, son colegas suyos en estos tiempos tan interesantes para el mundo coral internacional.

Vytautas Miškinis: Gloria

Gloria in excelsis Deo et in terra
pax hominibus bonae voluntatis
Laudamus te
Benedicimus te
Adoramus te

Glorificamus te

Gratias agimus tibi propter

magnam gloriam tuam

Domine Deus

Rex coelestis
Deus Pater omnipotens
Domine Fili unigenite Jesu Christe
Domine Deus Agnus Dei
Filius Patris
qui tollis peccata mundi
miserere nobis
suscipe deprecationem nostram
Qui sedes ad dexteram Patris
miserere nobis
Quoniam tu solus Sanctus
Tu solus Dominus.

Este himno se canta o se recita en voz alta los domingos fuera de los tiempos de Adviento y de Cuaresma, y en diversas solemnidades y fiestas.
El primer papa que lo introduce en la Liturgia fue el papa Telesforo (128-139?). Papa mártir sacrificado en tiempos de Adriano o Trajano. Este pontífice lo incluye en el Ordinario de la fiesta de Navidad y, tres siglos después, el papa Símaco (498-514) lo generaliza para todas las celebraciones dominicales.
En este himno se expresan deseos, además de sumisión, admiración, alegría y se recitan los rasgos principales del Ser Supremo según la doctrina cristiana. Toda esta compleja mezcla no se expresa musicalmente de manera simple. La pieza va mudando, de forma ejemplar, de ritmo y de expresión según el texto lo demanda.

Vytautas Miškinis: Sanctus
 
Sanctus, Sanctus, Sanctus,
Dominus Deus, Sabaoth.
Pleni sunt coeli et terra gloria tua.
Hosanna in excelsis.
Benedictus qui venit in nomine Domini
Hosanna in excelsis.

El Sanctus es una parte del Ordinario de la misa católica, y se canta o recita para concluir el Prefacio. No es exclusivo de los ritos católicos, puesto que la iglesia ortodoxa y no pocas protestantes también lo usan con pequeñas variantes. Es un himno en honor de la Santísima Trinidad, por eso la palabra «Sanctus» se repite tres veces al principio.
Miškinis divide la pieza en dos partes. La primera, donde se alaba la santidad del Señor de los ejércitos, se presenta un contraste entre las voces femeninas, homofónicas y rítmicas y las voces masculinas, no menos rítmicas, pero con un carácter imitativo, una especie de canon. En la segunda parte, desde el «Hossanna», son las cuatro voces las que conforman un nuevo canon.

Edward Elgar (1857-1934): Deep in my soul
Poema original de Lord Byron (1788-1824)

Deep in my soul that tender secret dwells,
Lonely and lost to light for evermore,

Save when to thine my heart responsive swells,
Then trembles into silence as before.

There, in its centre, a sepulchral lamp
Burns the slow flame, eternal but unseen;

Which not the darkness of Despair can damp,
Though vain its ray as it had never been.


En lo profundo de mi alma

En lo profundo de mi alma reside ese tierno secreto,
Solitario y perdido para la luz eternamente;

Salvo cuando mi corazón, sensible al tuyo, se inflama,
Para estremecerse y caer en el silencio como antes.

Ahí, en su centro, una lámpara sepulcral
Consume la lenta llama, eterna, pero oculta,

Y que ni la oscuridad de la desesperación puede apagar
Por leve e inútil que su rayo sea.
       
Traducción de Alicia Cogolludo.

Edward Elgar representa en la música inglesa un renacimiento extraordinario, pues tras el paréntesis musical victoriano sin figuras de primera fila, se produce una potente eclosión de autores de los cuales Elgar es el pionero. Tras él vienen Vaughan Williams, Walton, Holst, Tippett, Britten, Ireland, etc. Una auténtica edad dorada para la música inglesa. En este nuevo siglo musical inglés, que comienza en la época eduardiana, la música coral ocupa un lugar de privilegio que da unos frutos apreciadísimos por directores y cantores de los últimos cien años.
El poema elegido por Elgar está extraído de uno de los más influyentes libros de poemas de la literatura inglesa, nada menos que El Corsario de Lord Byron. Poema romántico en el que el genio de este gran poeta universal consigue un tono introspectivo e intimista, aunque eso sí, usando grandes palabras como desesperación, estremecimiento, fuego, rayo...
La música de Elgar debe responder al clima íntimo y profundo sin caer en la tentación de efectismos que siempre son peligrosos en la poesía romántica. El resultado es de una gran belleza. La música es propia de la maestría de Elgar y acompaña al texto de forma admirable, potenciando su belleza y su mensaje.

Eric Whitacre (1970): Sleep
Sobre el poema homónimo de Charles Anthony Silvestri (1965) escrito para esta pieza.

The evening hangs beneath the moon
A silver thread on darkened dune
With closing eyes and resting head
I know that sleep is coming soon.

Upon my pillow, safe in bed
A thousand pictures fill my head
I cannot sleep, my mind’s a-flight
And yet my limbs seem made of lead.

If there are noises in the night
A frightening shadow, flickering light
Then I surrender unto sleep
Where clouds of dream give second sight.

What dreams may come, both dark and deep
Of flying wings and soaring leap
As I surrender unto sleep,
As I surrender unto sleep.

SUEÑO

La noche se cierne bajo la luna
Un hilo plateado sobre la duna en sombras
Los ojos cerrados, la cabeza descansada,
Sé que el sueño va a venir pronto.

Sobre la almohada, a salvo en la cama
Miles de imágenes pueblan mi cabeza
No puedo dormir, mi mente vuela
Y sin embargo mis extremidades parecen de plomo.

Si hay ruidos en la noche
Una sombra aterradora, una luz vacilante
Entonces me entrego al sueño
En donde las nubes de los sueños otorgan clarividencia.

Los sueños que vengan, oscuros y profundos
De alas que vuelan y salto vertiginoso
Según me entrego al sueño
Según me entrego al sueño.

          Traducción de Alicia Cogolludo.

Eric Whitacre es un autor del siglo xxi en todos los sentidos. Tiene un gran talento, viaja para dirigir su música a los más dispares lugares del globo, cuida más de su atildado y juvenil aspecto que una estrella de cine, mantiene una actividad frenética en YouTube, Facebook y Twitter, compone para coros o para películas comerciales de éxito, es popular y sofisticado y puede combinar espectacularidad y delicadeza como un gran maestro. Es, en definitiva, todo un personaje.
Whitacre recurre a su habitual colaborador el poeta Charles Anthony Silvestri para esta pieza, como ya hizo con Lux Aurumque que interpretó Vox Aurea en este salón en 2006 bajo la dirección de Josep Vila.
Esta partitura arropaba originalmente un poema de Robert Frost (1864-1973) llamado Stopping by Woods on a Snowy Evening. Problemas con los derechos de autor, que impedían la interpretación pública, amenazaban con condenar la pieza al silencio, por lo que Silvestri acudió al rescate de Whitacre y le escribió esta letra admirable. Por eso, en este concierto es la pieza rara. No se trata aquí de un músico que compone melodías para un poema o himno tal y como estamos acostumbrados, sino al revés: lo que tenemos aquí es un poeta que imagina el texto idóneo para una música, en realidad es Silvestri el artesano de las palabras, el que remata la obra.

Morten Lauridsen (1943): O Nata Lux

O nata lux de lumine,
Jesu redemptor saeculi,
dignare clemens supplicum
laudes preces que sumere.
O nata lux de lumine.

O luz nacida de la luz
Jesús, redentor de los siglos.
Dígnate por misericordia a
aceptar las súplicas y oraciones
de los que te imploran.
O luz nacida de la luz.

En el mundo clásico norteamericano actual pocos autores pueden mostrar tantos premios, reconocimientos, Grammys, etc. como Morten Lauridsen. Este hijo de emigrantes daneses y persona espiritual con tendencia a un cierto misticismo nos transmite siempre sensaciones de paz y profundidad. Se dedica a la música desde niño y, tras años de dudas, decide finalmente centrarse en la composición. Actualmente es profesor de esta disciplina en la Thornton School of Music de la Universidad del Sur de California.
En su música religiosa se mantiene siempre dentro de límites tonales y se vuelve mucho más experimental en el ámbito profano, cuando pone música a poemas de sus autores favoritos entre los que cuenta a García Lorca. Aunque no se considera poeta, sí cree que sus composiciones son muy poéticas. Con su música intenta alcanzar su ideal artístico. Son sus palabras:

Creo que el propósito de cualquier arte es dejarnos algo elegante que enriquezca nuestro espíritu, nos toque el corazón, ponga a prueba nuestro intelecto y mejore la condición humana.

O nata Lux es un himno litúrgico que tiene su origen en el siglo x y que se canta en el oficio de Laudes en la mañana de la fiesta de la Transfiguración. Once siglos después, Lauridsen lo transforma en una de las tres partituras más vendidas de la editorial Theodore Presser Co. desde 1783, las otras dos también son suyas.

Vytautas Miškinis: O salutaris hostia
Sobre texto de Tomás de Aquino (1225-1274)

O salutaris hostia,
Quæ caeli pandis ostium,
Bella premunt hostilia;
Da robur, fer auxilium.

Oh salvadora hostia,
Que abres la puerta del cielo,
Guerras implacables (nos) oprimen:
Da(nos) fuerza, danos auxilio.

El siglo xiii ve el nacimiento de la fiesta del Corpus Christi. Por entonces, el papa Urbano IV decide que esta nueva fiesta debe contar con su propia liturgia y encarga al Aquinate cinco himnos para este fin. Uno de ellos es el denominado Verbum Supernum Prodiens que se destina a las plegarias de Laudes. La penúltima estrofa de este himno es la que comienza con este «O salutaris Hostia» que se ha venido utilizando también para el momento en que el sacerdote eleva la Sagrada Forma en el momento de la consagración.
Miškinis, más que plegarse a la intención y propósito originales del texto, intenta describir musicalmente la situación que se produce en el templo desde el punto de vista de los fieles que asisten al rito. Por un lado está la oración individual de cada creyente que quiere comunicarse directamente con Dios. La suma de todas estas plegarias llega al Ser Supremo de forma que sólo por su carácter de Ser Todopoderoso es capaz de atender a todos. Por otro lado, en el templo se produce el rezo comunitario, muchas veces cantado, que puede llevar a cabo una comunidad religiosa cualquiera. Ambas formas de relación con la Divinidad se combinan en esta especie de especulación filosófica musical sobre las formas en que el hombre se comunica con Dios y que Miškinis propone para nuestra consideración.

Vytautas Miškinis: Three sights to baby. Estreno absoluto

I. The sleep
II. The smile
III. The sweet

Versos pertenecientes a la Ofrenda de canciones o Gitanjali de Rabindranath Tagore

THE sleep that flits on baby’s eyes does
anybody know from where it comes? Yes,
there is a rumour that it has its dwelling
where, in the fairy village among shadows
of the forest dimly lit with glow worms,
there hang two timid buds of enchantment.
From there it comes to kiss baby’s eyes.

THE smile that flickers on baby’s lips
when he sleeps does anybody know where
it was born? Yes, there is a rumour that a
young pale beam of a crescent moon touched
the edge of a vanishing autumn cloud, and
there the smile was first born in the dream
of a dew washed morning the smile that
flickers on baby’s lips when he sleeps.

THE sweet, soft freshness that blooms on
baby’s limbs does anybody know where
it was hidden so long? Yes, when the mother
was a young girl it lay pervading her heart
in tender and silent mystery of love the
sweet, soft freshness that has bloomed on
baby’s limbs.

¿Sabe alguien de dónde viene el sueño que pasa, volando, por los ojos del niño?
Sí. Dicen que mora en la aldea de las hadas;
que por la sombra de una floresta vagamente alumbrada de luciérnagas,
cuelgan dos tímidos capullos de encanto,
de donde viene el sueño a besar los ojos del niño.

¿Sabe alguien de dónde viene la sonrisa que revuela por los labios del niño dormido?
Sí. Cuentan que, en el ensueño de una mañana de otoño, fresca de rocío,
el pálido rayo primero de la luna nueva, dorando el borde de una nube que se iba,
hizo la sonrisa que vaga en los labios del niño dormido.

¿Sabe alguien en dónde estuvo escondida tanto tiempo la dulce y suave frescura
que florece en las carnecitas del niño? Sí. Cuando la madre era joven,
empapaba su corazón de un tierno y misterioso silencio de amor, la dulce y suave frescura
que ha florecido en las carnecitas del niño.

          Traducción de Alicia Cogolludo.

La versión en inglés del poemario Gitanjali que el propio Tagore realiza y que se publica en 1913 es un éxito sin precedentes y una cierta revolución poética. Tagore quiso ser entendido tanto en Occidente como en Oriente, aspiró a ser un puente entre dos mundos y acabó convirtiéndose en un poeta universal. Este poema nos remite al mundo infantil tan caro a Tagore y al propio Miškinis que tanta música ha escrito para coro de niños.
Miškinis divide el poema en tres partes, de forma que cada estrofa forma una canción en sí misma, aunque aprovecha el recurso poético de Tagore de repetir una pregunta «¿Sabe alguien... ?» para dotar de una cierta unidad al tríptico.
Como vemos, Vytautas Miškinis nos ha querido mostrar parte de su obra, compartir con todos nosotros lo último de su producción y hacer sonar en este salón lo más representativo de los autores corales de hoy y de los que han abierto el camino para ellos. Esperamos que sea una experiencia inolvidable para todos y para él también.

Thyrsus me fecit