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lunes, 12 de marzo de 2012

Crónica de un Requiem por el 11-M

     El pasado 11 de marzo de 2012 tuvo lugar un concierto homenaje a las víctimas del atentado terrorista  del 11 de marzo de 2004 en la parroquia de San Pedro y San Pablo de Coslada (Madrid).
     Es este un día de homenajes un tanto extraño por la facilidad y empeño que tenemos en España por politizarlo todo 8o tienen los políticos). Para la sociedad española se trata de un día funesto desde el punto de vista humano e histórico. Murieron 192 personas de varias nacionalidades que iban por la mañana a su trabajo, tomando el tren de cercanías que les trasladaba al centro de Madrid desde poblaciones que aquí llamamos del corredor del Henares: Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz, San Fernando de Henares, Coslada, Vicálvaro, El Pozo del Tío Raimundo y el barrio de Santa Eugenia.
     Aquel día el Partido Popular con su insistencia en la culpabilidad de ETA y su falta de transparencia, cuando no por sus informaciones más que discutibles, perdió la confianza del votante y perdió así las elecciones y el poder pocos días después. Mucha gente de ideología derechista no ha considerado ética la actitud del Partido Socialista y se ha visto atrapada en una serie de hechos posteriores como son los resultados del juicio. Al mismo tiempo los votantes y políticos de izquierda vieron en la actitud del Partido Popular una tendencia a negar interesadamente la realidad, pues se suponía que si el atentado se relacionaba con la causa islamista, la gente lo vería como una consecuencia de la participación española en la guerra de Iraq propiciada por el presidente conservador José María Aznar que tanto rechazo suscitó en su día.
     Desde entonces han surgido Asociaciones de víctimas del terrorismo de varios colores políticos con actitudes muy distintas.
     Este día concreto de 11 de marzo de 2012 se caracteriza por la convocatoria de una manifestación en contra de las medidas sociales y económicas del Gobierno conservador de Mariano Rajoy. Unas asociaciones de víctimas han visto esta convocatoria como inapropiada por considerarse una falta de respeto por los muertos y afectados del atentado y a otras asociaciones, sin embargo, les ha parecido de lo más normal. La verdad es que no está el día definido como de luto nacional, y la gente va al cine o al fútbol como si fuera cualquier otro domingo. Quizá se debería haber explicado por parte de estas asociaciones  que se han sentido ofendidas, porqué estas actividades de ocio no se consideran incompatibles con un día así y manifestarse sí que lo es. Es decir, porqué se puede gritar en el estadio animando a tu equipo y no se puede gritar en la calle reclamando la devolución de unos derechos. Puede que la politización de fondo sea el factor que explica este fenómeno.
     La gente del común no creo que se plantee mucho estas disquisiciones y no pocos cantores o público no ven problema en asistir a la manifestación por la mañana y al concierto del que hablamos hoy, por la tarde. Hablamos de un acontecimiento importante dónde se reúne gente sin colores políticos, y creyentes, agnósticos y ateos cantan juntos una obra sacra en una iglesia, como homenaje a unas víctimas inocentes que pertenecen a su propio colectivo, que no es otro que ese tan importante como el de la gente corriente, que ya mereció esa fantástica Fanfarria en su honor escrita por Aaron Copland. La gente corriente va a manifestaciones, al fútbol, al cine y a conciertos homenaje como éste.
     El concierto del que hablamos corre a cargo a cargo de la Agrupación Coral de Coslada dirigida por Felipe García-Vao Bel que también hacía de solista tenor y al órgano Rupert Damerell, Pedro Adarraga se hace cargo de la percusión y de la parte de solista de bajo. Las otras solistas son Concepción Díaz, soprano y Marta Bornaechea, alto.
     Las obras programadas son:
  • Dos obras para órgano y violín a cargo de Wellington Borges y Ema Bucur (violín):
    • Nearer my good to Thee. Lowell Mason
    • Tema de la Lista de Schindler. John Williams
  • Ave verum. W.A. Mozart
  • Requiem. W.A. Mozart
  • Haleluyah. Del Messiah de G.F. Haendel
     La Agrupación Coral de Coslada pide refuerzos para el concierto y nos presentamos bastantes. De hecho, queda un coro bastante nutrido sin descompensación entre hombres y mujeres. Se temía poca presencia de tenores y ciertamente se llega a un número equivalente a las otras cuerdas, es decir, más o menos 15 componentes. Lá única condición para participar es conocer las obras.
     El acto comienza con palabras dirigidas al público por representantes de asociaciones organizadoras, el párroco por la parroquia y otras personas representando a la asociación de de las comunidades emigrantes en España, la Asociación 11-M de afectados por el terrorismo, etc. También habla el embajador de Rumanía que asiste al acto desde la primera fila de bancos. Hubo muertos en aquellos atentados entre los ciudadanos de Coslada (Creo recordar que se dijo que 12) y no pocos rumanos en la cifra total. Se trata de una zona bastante poblada de inmigrantes de Rumanía y otros países de Europa del este.
La iglesia de San Pedro y San Pablo en Coslada.
     Como no puede ser de otra manera el acto es muy emotivo. El recuerdo de aquel día está en la mente de todo el mundo y, a pesar de los 8 años transcurridos, sigue vivo en la mente de todos. Sin embargo, no es un acto triste. Se ha venido a cantar o a escuchar la música. Hemos venido todos a sentir emociones conectadas al deseo de vivir en paz, de vivir en una sociedad presidida por una ética elevada y de convivir juntos en armonía independientemente del lugar donde se ha nacido.
     El director de la Agrupación Coral de Coslada es persona muy positiva y vivaz. Hace salir a los cantores a un huerto que hay en la parroquia para comenzar los ejercicios de entonación y a partir de las cinco y media comienza el ensayo en la iglesia con el acompañamiento de órgano y percusión. 
     Como no hay mucho tiempo se ensaya deprisa, aunque el director parece complacido con los resultados que va viendo. Más tarde, al preguntarle en un aparte cómo suena, dice amablemente que es el mejor coro que ha dirigido nunca, dice que es como "conducir un Ferrari".
     Por fin, cuando el concierto va a comenzar, la primera dificultad es el orden de entrada a la sala. Como siempre pasa parece que hay un cierto desconcierto, pero acaba por salir bien. Una vez en posición, hay que aguantar a pie firme todas las intervenciones de las asociaciones e instituciones participantes. Es de agradecer que nadie se excede de un tiempo razonable en sus alocuciones.
     Las piezas programadas transcurren bien. Con seguridad, el Requiem podría haber estado más ensayado, pero no va mal. Sólo en el segundo hosanna hay un problema de ensamblaje de las voces ceca del final, pero es el único fallo de una cierta entidad. Estos fallos pueden ser disculpables en un coro de aficionados. La falta de entrega o el cantar sin emoción sí que hubiera sido imperdonable. Esto es algo en lo que insiste mucho el maestro Javier Busto y en lo que coincidimos al cien por cien.
     El éxito final es apoteósico. El público puesto en pie aplaude y grita "bravos" repetidos. Quizá la interpretación no haya sido canónica, pero ha sido más que digna y la emoción se ha transmitido. La gente corriente ha cantado para la gente corriente en homenaje a ciertas víctimas inocentes que eran, pues eso: gente corriente. Da ánimo y esperanza en este país, ver estos actos de unidad donde españoles, rumanos, inmigrantes en general, gente de todo credo e ideología se reúnen para una cosa tan sencilla como esta. Las víctimas del 11 de marzo lo merecen y la gente corriente también.
     El director, Felipe García-Vao Bel, puede estar bien satisfecho del resultado. 


jueves, 2 de febrero de 2012

Crónica de un Requiem de Mozart

LOS PROLEGÓMENOS
La fundación Excelentia lleva años organizando conciertos en el Auditorio Nacional con las orquestas que ha ido formando y también con coros. Al principio contrataba coros o convocaba a participantes individuales. Ahora prefiere tener sus propios coros estables que son la Excelentia Choral Academy y la Sociedad Coral de Madrid. Sin embargo, en esta ocasión vuelve la vista atrás y rememora un concierto de hace dos años en que se montó el Requiem de Mozart.
Efectivamente, todo comienza dos años antes con otro montaje de esta obra. La Fundación Excelentia organiza un magno concierto que incluye la Misa de Requiem. La orquesta será la European Royal Ensemble bajo la batuta de Cristóbal Soler, el preparador del coro Javier Corcuera. El evento está enmarcado en el ciclo de conciertos de la Fundación Excelentia en el Auditorio Nacional. La fecha: el 26 de marzo de 2010 a las 22:30 h:
                                                           La foto corresponde al concierto.
El coro Vox Aurea, que es el mío, recoge la iniciativa y la invitación con entusiasmo. Los ensayos en horario normal de ensayo de coro son laboriosos, pero hay empeño e ilusión. Finalmente el concierto sale bastante bien y, con el tiempo, conseguimos un CD con la grabación del mismo. La misma experiencia se repitió en Valencia y Zaragoza con coros locales.
Casi dos años después, la Fundación Excelentia decide organizar un concierto donde vuelva a ofrecerse el Requiem de Mozart invitando a los participantes de aquella ocasión en Madrid, Valencia y Zaragoza. Todo indica que el coro estará formado por 430 participantes. La orquesta será la O. Sinfónica Santa Cecilia y el director Julian Kuerti.  Tendrá lugar el 4 de febrero de 2012.

28/29 de enero. LOS ENSAYOS CON EL PREPARADOR. Ciudad Escolar
Los ensayos para este Requiem se reparten a lo largo de una semana. La primera tanda de ensayos son el 28 y el 29 de enero en el salón de actos del IES Ciudad Escolar de Madrid. 
Asisten los coralistas de Madrid bajo la dirección del que será nuestro preparador, el maestro Miguel Ángel García Cañamero que es el subdirector del Coro Nacional de España y actual director de la Excelentia Choral Academy:
Esta vez no hay coros invitados, la base la constituye la Sociedad Coral de Madrid y la Excelentia Choral Academy de la Fundación Excelentia y acuden invitados coralistas participantes en la ocasión citada en las ciudades citadas. 
La Fundación insiste en que esta vez no llevaremos fotocopias sino la partitura en edición original, para ser exactos la Bärenreiter Urtext:
Hemos empezado por tanto con dos ensayos en las mañanas del último  fin de semana de enero de 2012, los horarios serán de 11:00h a 14:00h. El lugar ya es conocido por el coro pues es donde hemos ensayado otras obras incluido el primer Requiem. También es donde la orquesta sinfónica Santa Cecilia y la Sociedad Coral de Madrid se hicieron la foto para la revista Ritmo:
El preparador ha establecido desde el principio una relación muy cordial con el coro y ha demostrado conocimiento y dominio de la situación. Mientras llega la pianista se hacen los ejercicios de respiración y de entonación.
Por fin llega, aunque algo atacada, la pianista de ensayo. Monta el piano a toda prisa, incluso con algún amago de derrumbe del instrumento, y comenzamos con el Introitus. El preparador observa complacido que la pieza llaga a su final sin problemas. Pero como siempre pasa, quiere indicarnos algunos detalles que deben mejorar.
Nos indica que debemos atacar con una buena pronunciación. La K del Kirie inicial debe ser muy clara. Insiste mucho en este detalle, llega incluso a decir que oye "Irie" y no"Kirie". La gente empieza a inquietarse un poco hasta que alguno menos tímido levanta la mano y recuerda al maestro que la pieza no comienza con la K de Kirie sino con la R de Requiem.
El maestro no puede por menos que dar la razón al cantor que se ha atrevido a corregirle y no pierde la compostura. Por supuesto, ha querido referirse a la R de Requiem, nos dice que oye "Equiem" y no "Requiem". Aclarado el asunto se ensaya una sonora y rotunda R y continuamos con el Kirie, esta vez de verdad.
El Kirie se canta sin problemas, el preparador comenta "Se ve que os acordáis". De todas maneras hay un cierto trabajo de fraseo, introduciendo algunas instrucciones que mejoran la musicalidad de la pieza y facilitan las coloraturas.
El Dies Irae también se canta bien, pero le falta fuerza. Según el maestro está un poco blando, por eso, será este el aspecto que se trabajará en los minutos siguientes.
Con el Rex Tremendae volvemos al asunto de la pronunciación de la R de Rex y a su X. pero todo va bastante bien. Es muy agradable ver que todos se saben las piezas y que se va avanzando deprisa.
Con el resto del Requiem los detalles que hay que trabajar son similares: fraseos, respiraciones, etc. Las dos mañanas trasncurren con gran aprovechamiento. Los descansos son más bien largos lo cual ayuda dado el gran paseo que hay dar hasta la cafetería.
El domingo acabamos de mirar todo y el maestro nos agradece el trabajo declarando incluso que para él ha sido un placer prepararnos. Es despedido con un gran aplauso por parte de todos.

31 de enero. PRIMER ENSAYO CON JULIAN KUERTI. Auditorio Nacional.

Tenemos a las ocho el primer ensayo con el director en el Auditorio Nacional entrando por la puerta de artistas que es la misma que la de la sala de cámara. 
Como puede verse, a pesar de ser un coro muy numeroso no hay mucha aglomeración a la puerta del Auditorio sólo diez minutos antes del comienzo del ensayo. Es un día muy frío
El pasillo de entrada a a sala de ensayo del Coro Nacional empieza a llenarse rápidamente. Esta sala es un pequeño auditorio al que se accede bajando unas escaleras, está por tanto bajo el nivel del suelo. junto a la puerta de entrada de la sala hay una mesa, un montón de tarimas arrumbadas bajo una escalera y un tablón de anuncios muy interesante para el que no se le ha ocurrido nunca mirar este tipo de artilugios. Ejemplo de anuncio del tablón:
Hay más anuncios pintorescos, pero sirva este de muestra. 
Entramos en la sala, que tiene una serie filas de butacas muy empinada. nadie sabe donde hay que sentarse o como se va a distribuir el espacio, así que la gente se organiza como buenamente puede y pronto se ve que no hay asiento para todos.
El coro está muy descompensado, hay muchas más mujeres que hombres, pero como la invitación a participar ha sido sin condiciones, pues es lo que hay.
Una vez todos sentados (más o menos) se dan instrucciones para no hacer fotos, por lo que hay que guardar el teléfono. Se presenta el maestro y da orden de diez minutos de ejercicios preparatorios, pero como no dice lo que hay que hacer, el coro mismo improvisa una serie de vocalizaciones de las que se suelen hacer en estos casos. Por fin empieza el ensayo. 
El maestro Julian Kuerti se disculpa por no dominar el español, pero el hombre hace un meritorio esfuerzo y utilizará un lenguaje como el de los indios de las películas lleno de palabras inventadas o fruto de un mix italo-anglo-español. "Un sonido más suave" será "Una sonora menos fuerte" o "Una corchea con puntillo" se convertirá en "Una corrchera con punto". Pero educadamente todo el mundo le mira como si hablara el mejor castellano. Probablemente hemos afianzado una serie de errores lingüísticos que pueden durarle de por vida.
Ordena atacar el Introitus y, una vez terminado, seguimos con el Kirie. Ahí se para y empieza con sus instrucciones. Le va a dar un aire bastante distinto al que hemos visto en los ensayos con el preparador. El Requiem será tratado un poco a la barroca, con contrastes entre frases contundentes y coloraturas ligeras. El sonido (o la sonora) es a veces desajustado entre las voces, no nos oímos bien y somos muchos. Algo mejora en las repeticiones, pero yo por lo menos no me quedo nada tranquilo. Seguimos con el Dies Irae y el Rex Tremendae. Continuamos trabajando detalles adaptando el canto al gusto del joven maestro canadiense.
A partir de ahí, suponemos que por la hora, se canta todo seguido sin interrupciones hasta la Communio,  que no llega a cantarse. Sólo vuelve un momento al Sanctus para ver algún detalle.
El ensayo termina, el maestro agradece el trabajo del coro y se le aplaude. Los comentarios a la salida son menos entusiastas que en el anterior ensayo. Lo que oigo mientras la gente se pone el abrigo o va saliendo es que los resultados con García Cañamero eran mejores. Es muy comentada la gran velocidad que ha impreso a las partes del Requiem ensayadas. Es verdad que con el preparador vimos el Requiem en 6 horas y aquí sólo hemos dispuesto de 2. Quedan los ensayos con orquesta en la sala sinfónica del Auditorio. Me resulta preocupante el número de coralistas y la descompensación entre cuerdas. Los comentarios al día siguiente en Facebook son algo encontrados entre los entusiastas inasequibles al desaliento y los preocupados como yo, pero todos parecen seguros de que al final todo saldrá bien. Esperemos que así sea.

3 de febrero. SEGUNDO ENSAYO CON JULIAN KUERTI. Ciudad Escolar.
Volvemos a las instalaciones de la Ciudad Escolar con un frío notable. La esperanza es que la calefacción funcione razonablemente. De camino esto es incluso más importante que pensar en si el ensayo saldrá mejor que el anterior. Hoy no se ha dicho nada de las fotos por lo que me atrevo a sacar alguna disimuladamente.
El ensayo ha empezado con media hora de retraso, somos muchos pues han llegado los cantores de Zaragoza y Valencia. Afortunadamente en el salón de actos no hace frío aunque para prevenir se han puesto los abrigos en las salidas de aire como ya hicimos en el ensayo anterior. Luego se advierte que es una maniobra inútil pues se va a reservar las primeras filas para que los músicos dejen las fundas y estuches de sus instrumentos.
Nos sentamos siguiendo instrucciones y comienza el ensayo. Estaremos sentados en la platea y la orquesta de espaldas a nosotros. De esta forma Julian Kuerti nos verá a todos. Esta vez veremos todas las piezas con más detenimiento y el maestro repite algunas de las instrucciones dadas el martes pasado. Insiste mucho en el silencio pues es verdad que tanto en la orquesta como en el coro abunda el/la incontinente verbal. Con las alarmas de los móviles parece que hace un poco la vista gorda. Esperemos que mañana no le suene la melodía Nokia a ninguna alto.
Se han ensayado las partes de los solistas. Kuerti Se ha saltado el Rex Tremendae para pasar directamente al Recordare, aunque antes advierte que "Tenemo un problema e non piccolo" pues le faltan el tenor y el bajo que están en paradero desconocido. El Recordare comienza con solo soprano y alto. A la mitad aproximadamente de la pieza aparecen los cantantes masculinos. Hay un cierto regocijo contenido en la platea. Se ponen en su sitio y buscan a afanosamente la página, lo cual parece laborioso, Por fin se hallan y se unen a sus compañeras solistas.
La segunda mitad va más deprisa que la primera. De nuevo la premura hace que la se pare menos a detallar  la partitura.. La orquesta no se oye muy bien y sospecho que hay demasiados desajuste en los tempi. Especialmente en partes como el Confutatis. Los solistas no han gustado mucho al coro. El bajo parece que se salva y algo también la alto Ana Cristina Marco. El tenor, Jorge Franco, no ha entusiasmado y se dice que no se le va a oír mucho y la soprano, Vanessa García, no ha gustado a nadie. Preocupa su afinación.
Nos veremos al día siguiente en el Auditorio.

4 de febrero, 11:00h. TERCER ENSAYO CON JULIAN KUERTI. Auditorio Nacional
Por fin hemos visto mejor la estrategia del director. Hoy finalmente hemos entrado en todos los detalles que estábamos echando en falta. Parece como si nos hubiera estado introduciendo en la partitura poco a poco. Hemos empezado por el Confutatis para ver mejor lo que hasta ahora íbamos dejando para el final. Somos realmente muchísimos, pero bien, todo ha ido bien. Se nos sienta a los hombres en el escenario de esta sala de coro y podemos ver desde ahí todas las butacas ocupadas hasta la última fila por mujeres, perecería que fuéramos a cantar para un público exclusivamente femenino. También hemos tenido los detalles acostumbrados puesto que volvió a sonar un móvil entre las altos. Me pregunto si es siempre el mismo.
El director está relajado, se ríe después de decir en voz alta !Hostias! refiriéndose a la parte que debíamos empezar. Al notar las risitas de la gente se ríe con cara de inteligencia y dice "yesterday I learned the meaning of this word".
Al final del ensayo la gente está más tranquila y satisfecha. Lo prueba el aplauso final al director que se ha notado más entregado y convencido. Las dos horas han pasado rápido y a la una nos dan media hora de descanso antes de la prueba de sondo en la sala sinfónica.

4 de febrero. 13:30h. PRUEBA DE SONIDO  CON JULIAN KUERTI. Auditorio Nacional.
Hemos visto un director. Hemos visto cómo se enfrenta a la orquesta con educación pero con firmeza afeando a unos cuanto miembros de la misma su retraso. La verdad es que queda muy poco profesional. Incluso a mitad del primer movimiento de la 5ª sinfonía de Mendelssohn se incorpora una chelista que entra de puntillas en el escenario, se sienta y empieza a tocar con sus compañeros. Hemos cumplido con el tópico español de dar poca importancia a la puntualidad.
Se nos insiste en lo de las fotos, pero parece que el problema son los flashes que hacen saltar no se qué alarmas. Hago alguna foto sin flash. El director ha impuesto el ritmo de ensayo y hemos visto como atendía las protestas de un viola, pero no hemos podido oír lo que decía. Incluso su español ha mejorado algo, "la sonora" se ha convertido en "el sonore" con lo que, al menos, el género es correcto.
A mi me parece que el coro es demasiado grande para el tamaño de la orquesta, no la oigo mucho y eso que estoy en la primera fila de los bancos de coro. Algunas de las instrucciones que nos ha dado sobre pronunciación y dinámicas no salen como debieran, pero el maestro no dice nada, supongo que pensará que a estas alturas ya no da tiempo a más sutilezas. Si que se detiene a aspectos más teatrales. Al bajo David Sánchez, cuando comienza el Tuba mirum, le hace sentarse cuando se levanta. Le indica que debe levantarse más despacio. El bajo se vuelve a levantar con más parsimonia, tal y como se le ha indicado.
En el segundo Hosanna los tenores se hacen un buen lío y es preciso repetir. A la segunda sale bien, pero se nos indica que miremos al director al menos durante cinco compases para seguir su batuta.
La prueba de sonido estaba prevista hasta las tres y media. Sin embargo, poco más allá de las tres se le hace seña al director indicando que debemos desalojar la sala. El maestro recuerda que hemos empezado tarde por culpa de algunos instrumentistas y pide dos minutos más para terminar. El mismo viola de antes protesta de nuevo, pero logramos terminar el Agnus Dei y el primer número de la Communio. Después, el director  nos despide dándonos las gracias. Quedamos emplazados para volver a vernos a las nueve de las noche en la sala de coro.

4 de febrero. 21:00h. EL CONCIERTO. Auditorio Nacional.
A las nueve el vestíbulo de la entrada de la sala de cámara del Auditorio está abarrotada de gente, muchos ya están vestidos de negro.
Volvemos a la sala de ensayo de coro donde nos va a atender el preparador Miguel Ángel García Cañamero. Ya está todo el mundo vestido para la ocasión; Traje negro y camisa negra o vestido largo negro. Dedicamos un buen rato a los ejercicios de voz. Finalmente, García Cañamero nos agradece el trabajo, nos dice que ha sido un placer trabajar con gente con tanto entusiasmo y desea trabajar pronto con nosotros de nuevo.
Después tenemos un rato de asueto hasta que nos toca colocarnos en nuestros sitios en el escenario. En ese momento vamos entrando a la sala y nos vamos sentando en los asientos que tenemos asignados. En los bancos de coro no parece haber problema, pero en los asientos habilitados más abajo junto a la orquesta los cantores allí destinados están algo despistados. Parece que incluso hay sillas de más. Se hace bajar a gente de los asientos de tribuna. Incluso así sobran al final algunas sillas que retiran.
El público ha terminado de entrar a la sala tras el descanso. Recordamos que en la primera parte del concierto han escuchado a la orquesta tocar la 5ª sinfonía de Mendelssohn (Pieza que el maestro Kuerti volverá a dirigir en Colorado Springs el 18 de febrero). Hay mucho familiar y amigos de los cantores. Se ve en los asientos a mucha gente que saluda y hace todo tipo de señas al coro.
El concierto en general va bien. O así lo suponemos. El director da poca información sobre su grado de satisfacción. Sospecho que se ha hecho a unas expectativas moderadas y en ese nivel se mueve. Van pasando los números y al llegar al segundo Hosanna los tenores atacan su parte con un poco de miedo, pero sale bien. Desde luego habría quedado mejor con una entrada con mayor decisión, pero dado lo sucedido en el ensayo lo damos por bueno.
Cuando la cosa termina hay muchos aplausos, lo cual es de agradecer. Los solistas, el preparador y el director salen repetidas veces a saludar y se nos hace levantar varias veces. El bajo nos aplaude y también aplauden miembros del coro al preparador y al director.
Volvemos al camerino donde hemos dejado nuestras cosas. Casi todo el mundo está contento. Hay un bajo que repite "yo esperaba más de este concierto", pero la tónica general es de alegría. La única crítica unánime es hacia la soprano solista. Hemos cantado un Requiem en el Auditorio Nacional. No habrá sido antológico, pero no ha estado mal. A la salida me espera mi hija y me dice que le ha parecido muy bonito. Encuentro conocidos en el metro, me dicen que les ha gustado mucho, no esperaban un coro tan grande y les ha parecido sobrecogedor.
La experiencia ha estado muy bien y creo que todos hemos aprendido, que es de lo que se trata. No somos cantores profesionales y estas ocasiones nos proporcionan una gran motivación y una gran ocasión para aprender.
Pronto se publica en YouTube un vídeo con el Kyrie:
Los que hemos participado y pertenecemos a la Sociedad Coral de Madrid volvemos pronto al Auditorio con el Elías de Mendelssohn. Quizá no hagamos la mejor música del mundo, pero intentamos suplir conocimiento musical y experiencia con entusiasmo.
Crítica en la revista Ritmo:
(Pinchar en la imagen para verla mejor)